El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) denunció la concesión de la semilibertad al preso de ETA José Juan García González, una medida aplicada por el Gobierno Vasco en virtud del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. La organización calificó la decisión de “fraudulenta” y cuestionó el modo en que se utilizó ese mecanismo.

En un comunicado, Covite sostuvo que el Ejecutivo autonómico “vuelve a utilizar esta medida como un atajo para flexibilizar el cumplimiento de la condena de un preso de ETA que permanece clasificado en segundo grado”. Además, señaló que García González, condenado en 2018, no cumpliría con el tiempo mínimo de condena requerido para acceder al tercer grado.

La entidad afirmó que el artículo 100.2, concebido para atender “necesidades tratamentales específicas y excepcionales”, se transformó “en la práctica en una vía recurrente para conceder regímenes de semilibertad a presos de ETA sin acreditar de manera objetiva e individualizada qué circunstancia extraordinaria justifica su aplicación”.

Para Covite, la medida confirma que la política penitenciaria del Gobierno Vasco “no responde a verdaderos procesos de reinserción”, sino a “una estrategia sistemática de excarcelación progresiva de los presos de ETA”. El colectivo también sostuvo que no existe “un arrepentimiento real, público y verificable” ni una ruptura inequívoca con el entorno que, según su planteo, justificó y legitimó durante décadas los crímenes de ETA.