El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) cuestionó la concesión del tercer grado penitenciario a Henri Parot, a quien calificó como uno de los autores más sanguinarios de ETA. La organización consideró “inaceptable” que el Ejecutivo vasco le otorgue un régimen de semilibertad pese a que, según sostuvo, no demostró un arrepentimiento real, público y verificable por sus crímenes.

La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, recordó que Parot fue condenado por el asesinato de 39 personas y que entre sus delitos figura el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, ocurrido en 1987. En ese ataque fueron asesinadas 11 personas, entre ellas cinco niños, y otras 88 resultaron heridas.

La entidad también señaló que el exintegrante de ETA acumuló condenas cercanas a los 4.800 años de prisión por asesinatos, asesinatos en grado de tentativa, lesiones, estragos, detenciones ilegales, depósito de armas y explosivos y pertenencia a banda terrorista, entre otros delitos. Para Covite, la flexibilización de su condena se apoyó nuevamente en escritos privados y en formulaciones genéricas contra la violencia.

“Henri Parot no ha mostrado públicamente un arrepentimiento sincero por sus crímenes ni ha realizado una ruptura clara, inequívoca y verificable con ETA y con el entorno político y social que justificó y legitimó sus asesinatos”, denunció Ordóñez. La dirigente sostuvo además que la progresión al tercer grado confirma, a juicio de la organización, que el Ejecutivo autonómico continúa avanzando en su política penitenciaria respecto de presos de ETA.