La alcaldesa de Tenancingo, Nancy Nápoles Pacheco, se encuentra en el centro de una polémica que ha sacudido el ámbito político del Estado de México. Acusada por las autoridades de haber simulado su propio secuestro con el objetivo de obtener un rescate que supera los dos millones de dólares, Nápoles Pacheco ha salido a defender su honor y a tildar las acusaciones de tener un trasfondo político. En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, la funcionaria exigió a las autoridades que se investiguen a fondo los hechos, asegurando que su situación es parte de un intento de desacreditar su figura como mujer y como presidenta municipal.
La alcaldesa, quien pertenece al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), ha visto cómo el Ministerio Público del Estado de México ha abierto un proceso legal en su contra por el presunto delito de simulación de secuestro. Según la información divulgada por las autoridades, Nápoles y otros cinco involucrados, entre ellos su esposo y un cuñado, habrían logrado obtener 2,3 millones de dólares mediante un rescate que, según se sospecha, provendría de fondos públicos destinados a la municipalidad, poniendo en riesgo la estabilidad financiera de Tenancingo.
En respuesta a estas serias acusaciones, Nápoles Pacheco ha afirmado que ha proporcionado todas las pruebas requeridas por la fiscalía, pero ha denunciado haber recibido un trato discriminatorio y manipulador. La alcaldesa argumentó que la información presentada por las autoridades ha sido distorsionada con intenciones maliciosas, lo que agrava aún más la situación. “Hay intereses ocultos que buscan dañar mi reputación y mi carrera política”, expresó, subrayando que detrás de la investigación hay personas que operan en el territorio bajo el mando de la Secretaría General de Gobierno del estado.
Nápoles también se ha defendido de las acusaciones de desfalco, solicitando a los órganos de fiscalización que demuestren la solidez financiera de Tenancingo, afirmando categóricamente que el municipio no enfrenta ninguna crisis económica. “No le debo nada a nadie y mi comportamiento siempre ha sido íntegro”, afirmó, destacando su compromiso de colaborar con las autoridades para aclarar los hechos y castigar a los verdaderos responsables de cualquier irregularidad.
El 1 de junio, Nápoles Pacheco había denunciado su secuestro, afirmando que logró escapar de sus captores tras varias horas de cautiverio. Sin embargo, las contradicciones en su relato han llevado a las autoridades a cuestionar la veracidad de su versión de los hechos. En este contexto, el artículo 14 de la Ley General para prevenir y sancionar los delitos en materia de secuestro establece que aquellos involucrados en la simulación de un secuestro podrían enfrentar penas de hasta 16 años de prisión, lo que añade un peso considerable a las acusaciones que enfrenta la alcaldesa.
La situación de Nancy Nápoles Pacheco es un claro reflejo de las tensiones políticas que se viven en el país, donde los ataques y las denuncias entre figuras públicas son cada vez más frecuentes. Su defensa no solo se centra en limpiar su nombre, sino también en cuestionar la motivación detrás de las acusaciones que, según ella, son parte de una estrategia para debilitar su liderazgo en la comunidad. A medida que la investigación avanza, el futuro político de Nápoles Pacheco pende de un hilo, y la atención de los ciudadanos se centra en cómo se desarrollará este caso que ha captado la atención nacional.



