La vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, generó un fuerte revuelo en las redes sociales al expresar su opinión sobre la reciente victoria de la selección de Francia ante Paraguay en los octavos de final del Mundial 2026. En un tuit publicado en su cuenta de X, Casado no dudó en calificar al equipo galo de "africano flojo de modales", además de criticar a su estrella Kylian Mbappé, quien había tenido varios intercambios tensos con los jugadores paraguayos durante el partido. Este mensaje se produce en un contexto donde la política y el deporte se entrelazan, mostrando cómo las emociones de un evento deportivo pueden desatar reacciones inesperadas en figuras públicas.

El encuentro, que culminó con un marcador de 1 a 0 a favor de Francia, estuvo marcado por un juego intenso y varios roces entre los jugadores. Mbappé, quien anotó el penal que definió el partido, se convirtió en el centro de atención no solo por su rendimiento, sino también por la forma en que fue tratado por los jugadores paraguayos. La vicegobernadora, al mencionar "el equipo africano", parece haber provocado una controversia que trasciende el ámbito deportivo, tocando temas de identidad y nacionalidad en un contexto globalizado.

En declaraciones posteriores al partido, Mbappé no escatimó en palabras al referirse a la estrategia del equipo paraguayo, señalando que su enfoque agresivo había llevado a una confrontación que, según él, resultó ser favorable para su selección. "Si hay que meter las manos en la mierda, meteremos las manos en la mierda. Pensaban que íbamos a venir a jugar de esmoquin, pero nosotros también sabemos jugar al fútbol sucio", comentó el delantero, consolidando su imagen de jugador combativo y dejando en claro que el triunfo no llegó sin esfuerzo ni estrategia.

La respuesta de la prensa francesa fue unánime en destacar la agresividad del juego paraguayo. Medios como L’Équipe y RMC Sports coincidieron en calificar el partido como un ejemplo de cómo la táctica puede incluir no solo la habilidad técnica, sino también una dosis de dureza física. L’Équipe incluso subrayó la permisividad del árbitro en ciertas jugadas, lo que generó un clima de tensión que se reflejó en el rendimiento de ambos equipos. Entre los comentaristas, la figura de Mbappé fue objeto de una “lluvia de insultos”, lo que pone de manifiesto el ambiente hostil que tuvo que enfrentar durante el encuentro.

La vicegobernadora Casado, quien ocupa su cargo junto al gobernador Alfredo Cornejo dentro de la alianza Cambia Mendoza, ha estado en el centro de la atención política también por su reciente cambio de afiliación partidaria. En mayo de 2025, anunció su desafiliación del PRO, el partido con el que había colaborado en la coalición de gobierno, buscando acercarse a La Libertad Avanza (LLA). Su decisión, que fue bien recibida por algunos sectores, también refleja un cambio en el panorama político provincial, donde las alianzas y las filiaciones se encuentran en constante evolución.

El tuit de Casado ha suscitado reacciones tanto a favor como en contra, reflejando la polarización actual en el debate público. Mientras algunos apoyan su crítica a la actitud de los jugadores franceses, otros cuestionan su elección de palabras y la forma en que se relaciona con la identidad cultural del equipo. Este episodio pone de manifiesto cómo el deporte puede ser un espejo de las tensiones sociales y políticas que se viven en el país, generando un espacio para el análisis y la reflexión sobre la forma en que se conciben las rivalidades en un contexto global.

A medida que avanzan el Mundial y las instancias de eliminación, la figura de Casado y sus declaraciones seguirán siendo objeto de escrutinio. La intersección entre el deporte y la política no es nueva, pero en este caso, se manifiesta de manera contundente, recordándonos que cada partido es, en última instancia, un microcosmos de las relaciones humanas y las dinámicas sociales que nos rodean.