El bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados ha dado de qué hablar tras la reciente intervención de una de sus salas de reuniones. En el quinto piso del anexo de la Cámara baja, un ploteo de vidrio ha transformado el espacio, presentando la imagen de un león de melena exuberante que abraza la cúpula del Palacio Legislativo. Este diseño, en tonos violetas que representan al oficialismo libertario, ha reemplazado a la tradicional bandera argentina que adornaba el lugar, generando un fuerte impacto visual y simbólico.

La modificación no solo ha causado revuelo en el ámbito legislativo, sino que también ha sido objeto de intensos debates en redes sociales. Ante la controversia, la diputada Mónica Frade ha decidido tomar cartas en el asunto. En una nota formal dirigida al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, Frade ha expresado su disconformidad con esta remodelación y ha solicitado información detallada sobre la autorización del ploteo, así como sobre el origen de los fondos utilizados para llevar a cabo esta intervención. Este pedido se enmarca en la Ley 27.275 de Acceso a la Información Pública Nacional, que garantiza el derecho de los ciudadanos a obtener información del Estado.

La sala en cuestión es un espacio clave donde el presidente del bloque, Gabriel Bornoroni, coordina las estrategias legislativas y discute las posiciones sobre los temas en debate. El león, que se ha convertido en un símbolo recurrente del espacio político liderado por Javier Milei, ahora se erige como una representación visual del poder y la ambición política en el corazón del poder legislativo. Esta intervención plantea preguntas no solo sobre el simbolismo, sino también sobre la transparencia en el uso de recursos públicos.

En su comunicación, Frade ha solicitado información sobre varios aspectos administrativos relacionados con el ploteo. Entre las preguntas planteadas, se incluye si el presidente de la Cámara dio su autorización para la intervención, si hubo un pedido formal previo y quién fue el solicitante. Además, ha demandado detalles sobre la financiación de la obra, incluyendo si se trataron de fondos públicos o privados, así como el monto total de la intervención y la documentación que respalda este gasto.

El reclamo de Frade no se limita solo al caso del salón intervenido. En su nota también se hace eco de una preocupación más amplia, solicitando información sobre la falta de provisión de indumentaria de trabajo al personal de seguridad de la Cámara de Diputados. Esta solicitud está fundamentada en diversos artículos de la Constitución Nacional y tratados internacionales que abogan por el acceso a la información y los derechos laborales, lo que pone de relieve la importancia de la transparencia en el funcionamiento del Estado.

La diputada ha establecido un plazo de 15 días hábiles para que la información solicitada sea remitida a su correo institucional, conforme a lo estipulado por la Ley 27.275. Este tipo de procedimientos es fundamental para mantener la integridad y la rendición de cuentas dentro de las instituciones. En un contexto donde la política y la transparencia son temas de debate recurrente, la respuesta a las inquietudes de Frade podría sentar un precedente importante sobre cómo se manejan los espacios públicos y los recursos dentro del Congreso.