La llegada de José Antonio Kast a la presidencia de Chile no ha estado exenta de polémicas. A pocas semanas de asumir el cargo, su equipo presentó una foto oficial que generó un intenso debate en las redes sociales. Los usuarios criticaron la calidad de la imagen, destacando aspectos como el mal encuadre, el traje arrugado y la inadecuada iluminación. Sin embargo, la controversia se intensificó por la inclusión del escudo nacional en el centro de la banda presidencial, lo que algunos interpretaron como un guiño a la dictadura de Pinochet.

Luis Mariano Réndón, abogado y presidente de la Fundación Memoria Histórica, denunció ante la Contraloría esta irregularidad, argumentando que el uso del escudo contraviene la ley 2.597 de 1912, que establece las características de la banda presidencial. Réndón enfatizó que la normativa no menciona la inclusión de ningún otro elemento en la banda, y recordó que los presidentes democráticos desde la recuperación de la democracia han evitado tal adornos. "Es esencial respetar la ley, y el escudo no ha sido parte de la banda presidencial en administraciones anteriores", sostuvo.

En respuesta a las críticas, Mara Sedini, vocera del futuro gobierno de Kast, defendió la elección de la fotografía, describiéndola como una representación del dinamismo y la identidad del presidente electo. Sedini explicó que la imagen busca capturar el espíritu de acción y el progreso que caracterizará a su administración. A pesar de las denuncias, el futuro gobierno de Kast parece decidido a mantener esta imagen, argumentando que hay precedentes históricos en el uso de la banda presidencial con el escudo. La controversia, sin embargo, deja abierta la discusión sobre la simbología en la política chilena.