La Confederación General del Trabajo (CGT) se reunirá este miércoles para definir sus próximos pasos, aunque no se prevé la convocatoria a un nuevo paro ni a una movilización para este viernes. Este día marcará la probable aprobación en el Senado de la reforma laboral, una medida que ha generado controversia y descontento entre diversos sectores. Mientras tanto, el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) ha anunciado un paro de 36 horas, instando a la CGT a unirse en esta protesta.

A pesar de la presión ejercida por algunos sindicatos, la cúpula de la CGT, que adopta un enfoque más dialoguista, sostiene que no existen las condiciones adecuadas para llevar a cabo una nueva huelga general. En este sentido, consideran que una movilización podría desencadenar incidentes violentos, especialmente por la presencia de grupos más radicalizados. Con la certeza de que la reforma laboral será ley, la CGT evalúa alternativas, como la preparación de una impugnación judicial y la organización de una marcha en apoyo a su presentación en los tribunales.

Dentro de la cúpula cegetista, que incluye a líderes como Octavio Argüello y Jorge Sola, se discute la importancia de actuar con prudencia y medir los tiempos. Los sectores más radicales, como algunos representantes del Fresu, abogan por el paro de 36 horas, pero la mayoría de la CGT prefiere preservar el apoyo obtenido en acciones anteriores. En medio de este clima de incertidumbre, la lucha por la reforma laboral continúa, mientras se mantienen firmes las advertencias sobre sus posibles consecuencias para los trabajadores argentinos.