Un análisis forense del ADN de un león ha resultado en una condena sin precedentes en Zimbabue, marcando un hito en la lucha contra la caza furtiva y el tráfico de fauna silvestre. La ONG Traffic destacó esta sentencia como un avance significativo en la persecución de delitos relacionados con la vida silvestre.
Por primera vez en el mundo, se ha empleado el análisis de ADN para conseguir una condena penal por la caza ilegal de un león. Este proceso implicó el estudio de partes del animal que habían sido traficadas, las cuales se confirmaron como compatibles genéticamente con un león macho que había sido previamente monitoreado mediante un collar con radioemisor. Esta evidencia científica sólida fue crucial para que los fiscales obtuvieran penas de dos años de prisión para los culpables.
La relevancia de este caso radica en que la mera posesión de partes de animales no siempre es suficiente para demostrar un delito, lo que ha llevado a que muchos casos similares no prosperen por falta de pruebas sólidas. Richard Scobey, director ejecutivo de Traffic, subrayó que este fallo representa una transformación en la manera en que se investigan y procesan los delitos contra la fauna. Además, se destacó que el león fue cazado cerca de las cataratas Victoria en 2024, un crimen que inicialmente parecía complicado de probar. Gracias a una técnica de perfil genético innovadora, se logró establecer un perfil completo del ADN del león a partir de las partes incautadas, lo que permitió una comparación precisa con una base de datos genética nacional.



