El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, ha aclarado que la colaboración militar con Venezuela se centrará en el intercambio de información y la coordinación de acciones, pero sin realizar operaciones conjuntas bajo un mando unificado. En declaraciones a Caracol Radio, Sánchez describió este enfoque como "operaciones espejo", donde cada país llevará a cabo sus propios despliegues en su territorio, garantizando que los esfuerzos estén alineados para combatir a las organizaciones criminales que operan a lo largo de la extensa frontera de 2.200 kilómetros.
Sánchez hizo hincapié en que no se contemplan operativos militares conjuntos, ya que una operación de este tipo requiere una unidad de mando, lo cual no será el caso en esta colaboración. La estrategia se enfocará en mejorar la efectividad en la lucha contra las redes ilícitas, a través de la cooperación en inteligencia y la sincronización de estrategias entre Bogotá y Caracas.
Durante la entrevista, el ministro subrayó la importancia de evitar que los grupos criminales se beneficien de la falta de coordinación entre ambos países. Su objetivo es cerrar los espacios que estos actores delictivos podrían utilizar para moverse con facilidad entre las fronteras. Este esfuerzo se enmarca dentro de una serie de acuerdos recientes en áreas de comercio, energía y defensa, tras la postergación de una reunión entre los presidentes Gustavo Petro y Delcy Rodríguez. Ambos mandatarios han reprogramado su encuentro para el 23 y 24 de abril en Maracaibo, con el fin de fortalecer la cooperación en seguridad y enfrentar juntos amenazas globales como el narcotráfico.



