La exalcaldesa de Barcelona Ada Colau lamentó este jueves la muerte de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que había sido desahuciada de su vivienda en el barrio madrileño de Retiro. Según sostuvo, el caso marcó “un antes y un después” en la lucha por el derecho a la vivienda y debería impulsar la continuidad de las manifestaciones y de la huelga general.

“Le debemos mucho y le debemos estar a la altura del ejemplo que ella nos ha dado, con la fragilidad que tenía con 87 años”, afirmó Colau durante una entrevista en TVE. La exalcaldesa consideró que Maricarmen “puso el cuerpo” en defensa de una vivienda digna y señaló que había atravesado tres intentos de desahucio que fueron paralizados.

En ese sentido, sostuvo que el desalojo implicó “ponerla en peligro directamente de vida”. Colau responsabilizó por la situación a los especuladores y también a las administraciones, a las que reclamó ampliar los límites de intervención y regulación del mercado inmobiliario.

La dirigente también cuestionó la respuesta del PSOE en materia habitacional. Afirmó que el partido lleva “fallando décadas” y que sus políticas terminaron favoreciendo a la especulación y dejando desprotegidos a los inquilinos. Para Colau, los decretos impulsados por el socialismo son una reacción a la presión ejercida en las calles.