La vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y presidenta de la Legislatura, Clara Muzzio, expresó su preocupación por las agresiones verbales que ha recibido tras sus recientes declaraciones sobre la Educación Sexual Integral (ESI) y la identidad de género. En un mensaje publicado en su cuenta de X, Muzzio señaló que las reacciones a sus comentarios fueron desmedidas, incluyendo insultos y amenazas hacia su vida y la de su familia, especialmente luego de afirmar que existen solo dos sexos: masculino y femenino.
Muzzio vinculó estas reacciones a un intento de control político sobre el discurso público, argumentando que la intensidad de los ataques revela la importancia que esta noción tiene para un sector de la sociedad que no está dispuesto a aceptar cuestionamientos. "La magnitud y la ira de las reacciones dejan ver que esa definición tiene para ellos un enorme significado político que no están dispuestos a permitir que sea desafiado", expresó, sugiriendo que el debate va más allá de una simple discrepancia de opiniones.
La funcionaria, quien ha llevado la discusión a un nivel normativo y sanitario, también criticó las leyes que permiten el cambio de sexo en el Documento Nacional de Identidad (DNI) para mayores de 16 años sin autorización parental. Muzzio planteó una inquietud sobre las implicaciones que esto podría tener para adolescentes que, tras un eventual arrepentimiento, se verían obligados a enfrentar un proceso judicial prolongado que podría resultar en consecuencias psicológicas y civiles irreparables.
La controversia se intensificó después de que Muzzio catalogara la ESI como una "trampa mortal" que ha introducido una ideología de género que, a su juicio, requiere una revisión crítica por parte de la sociedad argentina. Insistió en que la educación sobre sexualidad debería estar basada en fundamentos biológicos, en lugar de en contenidos que, según su perspectiva, confunden a los jóvenes. Esto ha generado un debate significativo sobre la dirección que deben tomar las políticas educativas en el país respecto a la sexualidad y la identidad de género.
En su declaración más reciente, Muzzio subrayó que el rechazo a sus afirmaciones ha trascendido la crítica política y ha tomado la forma de intimidación. "Esta semana, mi declaración sobre la existencia de solo dos sexos provocó un pequeño apocalipsis de reacciones agresivas en mi contra, encabezadas por algunos periodistas, legisladores y usuarios de las redes sociales que llegaron a desear la muerte a mí y a mi familia", relató Muzzio, visibilizando el clima hostil que ha enfrentado por sus posturas.
La vicejefa de Gobierno también hizo hincapié en que su afirmación no implica una negación a la orientación sexual de las personas. "Decir que hay solo dos sexos no cuestiona ni niega la orientación sexual de nadie. No me pronuncio sobre las preferencias de los individuos y defiendo la igualdad ante la ley", aclaró, buscando desmarcarse de acusaciones de intolerancia.
Finalmente, Muzzio planteó que el núcleo del conflicto radica en la relación entre el sexo biológico y la identidad personal. Afirmó que aceptar una definición biológica establece un límite a las políticas identitarias basadas en el género, que tienden a desvincular la identidad del sexo biológico. Según Muzzio, este enfoque ha llevado a una lógica que busca cerrar el debate, evidenciando que las críticas que recibe tienen como objetivo no solo atacarla, sino también silenciar una voz disidente en un tema tan polémico y delicado como lo es la identidad de género y la educación sexual en el país.



