Cientos de personas permanecían acampadas en la Puerta del Sol de Madrid hacia las 00.15 de este domingo, después de regresar al lugar desde el que había comenzado la manifestación de la tarde. La movilización había concluido frente al Congreso de los Diputados, pero parte de los asistentes volvió de manera espontánea al emblemático enclave madrileño para continuar con la protesta y reclamar, entre otras medidas, la aprobación del denominado “decreto Maricarmen”.
En la plaza ya se habían instalado más de treinta tiendas de campaña y se habilitó un punto de avituallamiento para asistir a los manifestantes. La concentración elevó la presión sobre el Gobierno de Pedro Sánchez, a quien Maricarmen pidió que impulse la norma de vivienda. “Quiero que lo que me ha pasado a mí sirva para que la gente luche y se cambien las leyes injustas”, afirmó en un video publicado este sábado en redes sociales.
Los manifestantes sostienen que lo ocurrido con Maricarmen “no puede volver a suceder” y reclaman medidas estructurales para modificar el modelo de vivienda en España. Según plantean, el acceso habitacional debe dejar de estar sometido a un negocio especulativo y convertirse en un derecho garantizado. El Sindicato de Inquilinas de Madrid también exigió la aprobación del “decreto Maricarmen” como un primer paso frente a la emergencia habitacional que, según la organización, afecta a millones de personas. Entre sus reclamos figura la renovación automática de todos los contratos para que pasen a ser indefinidos, aunque el planteo difundido quedó inconcluso.



