El gobernador de la provincia de Chaco, Leandro Zdero, llevó a cabo una visita a Paraguay donde se reunió con el vicepresidente de la nación guaraní, Pedro Aillana. Este encuentro, que tuvo lugar en un contexto de búsqueda de mayor integración regional, resultó en un compromiso conjunto para reactivar el proyecto de un nuevo puente internacional que conectará ambos países. A pesar de las diferentes opciones que se habían considerado anteriormente, desde la administración chaqueña se ha hecho hincapié en que la traza más conveniente del cruce se ubicará en su territorio, específicamente sobre el río Paraguay.

La nueva conexión se establecerá entre Puerto Las Palmas, en Argentina, y el departamento de Ñeembucú, en Paraguay, una zona ubicada en el extremo suroeste del país vecino, que también limita con las provincias argentinas de Formosa y Corrientes. Hasta el momento, Chaco era la única provincia argentina en la frontera que no contaba con un acceso físico directo a Paraguay, lo que limitaba las posibilidades de intercambio comercial y cultural entre ambas naciones. La construcción de este puente se presenta como una oportunidad crucial para cerrar esta brecha.

Zdero, tras el encuentro, destacó la importancia de la obra, la cual califica como “estratégica” para la región. En sus redes sociales, el gobernador subrayó que la iniciativa contribuirá significativamente a mejorar la conectividad, además de potenciar el crecimiento productivo, comercial y logístico en la zona. Estos beneficios no solo impactarán a Chaco, sino que también buscarán fortalecer los lazos económicos y sociales entre Argentina y Paraguay, promoviendo así una integración más profunda.

La reunión también contó con la presencia del cónsul paraguayo en Resistencia, Fabio López, y subraya el interés de Aillana en estrechar lazos con las provincias del noreste argentino. En el pasado diciembre, el vicepresidente participó de la asunción de Juan Pablo Valdés como gobernador de Corrientes, lo que demuestra su compromiso con la cooperación regional. Sin embargo, Aillana, a diferencia de Zdero, no hizo referencia al puente en su comunicación pública sobre el encuentro, limitándose a abordar el fortalecimiento de los vínculos entre Ñeembucú y Chaco.

El ministro de Infraestructura de Chaco, Hugo Domínguez, también estuvo presente en la cumbre y resaltó la relevancia de reanudar el proyecto del puente, el cual había estado en un estado de paralización. Domínguez mencionó que otras alternativas para un nuevo cruce no contemplaban el paso por Chaco, sino que se enfocaban en conexiones a través de Formosa o un enlace entre Puerto Cano (Paraguay) y Pilar (Formosa). “Hemos estado trabajando en silencio para que el mejor cruce sea el de Las Palmas a Ñeembucú”, declaró el funcionario, enfatizando la necesidad de este paso estratégico.

El ministro también comentó que este proyecto no solo busca desarrollo, sino que además no presenta las restricciones ambientales que podrían existir en otras ubicaciones, como sería el caso de Formosa. Esta consideración ambiental es crucial en la planificación de obras de infraestructura, especialmente en un contexto donde la sostenibilidad es un tema de creciente preocupación. La colaboración del gobierno paraguayo ha sido fundamental en este proceso, y Domínguez destacó que la reunión entre Aillana y Zdero es resultado de una decisión política conjunta.

Por último, el ministro confirmó que ya se están realizando gestiones para asegurar el financiamiento del puente a través de instituciones como Fonplata. La construcción de esta infraestructura no solo representa un avance en la conectividad entre ambos países, sino que también podría abrir nuevas oportunidades económicas y de desarrollo para las comunidades locales de Chaco y Ñeembucú. La concreción de este puente podría ser un hito en la historia de la relación bilateral, marcando un nuevo capítulo en la integración regional.