En un contexto de creciente debate político, la Casa Rosada evalúa la posibilidad de suspender las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para el año 2027. Esta alternativa ha cobrado fuerza en provincias donde los gobiernos son afines al oficialismo, como es el caso de Chaco y Entre Ríos, donde ya se han comenzado a elaborar iniciativas legislativas en este sentido. La propuesta, que busca generar un ahorro significativo en tiempos económicos difíciles, podría cambiar radicalmente el panorama electoral del país.
En Chaco, el bloque Chaco Puede, que incluye a representantes del gobernador Leandro Zdero y a dirigentes libertarios, ha presentado un proyecto en la Legislatura provincial que plantea la suspensión de las primarias. Según Iván Gyoker, líder de la bancada libertaria, el costo de llevar a cabo una primaria ronda los $4 mil millones, lo que resulta en un gasto considerable en un contexto donde las arcas públicas enfrentan serias restricciones. Esta propuesta se enmarca en una lógica de austeridad que ha cobrado relevancia en el discurso político actual, donde la optimización de recursos se convierte en un argumento central.
Por su parte, en Entre Ríos, aunque la iniciativa aún no está formalizada, se han manifestado intenciones similares dentro del gobierno de Rogelio Frigerio. Una fuente cercana al mandatario ha confirmado que la posibilidad de suspender las PASO está siendo considerada como una de las opciones viables. La cuestión es particularmente relevante para el oficialismo, que busca evitar primarias ante la necesidad de reelección el año próximo, mientras que el justicialismo enfrenta un desafío mayor, necesitando reorganizarse tras recientes derrotas electorales.
El proyecto chaqueño, que fue presentado el lunes, argumenta que la organización de un proceso electoral adicional implica una logística y un despliegue operativo que requieren un alto nivel de recursos económicos. Los proponentes sostienen que la suspensión de las primarias no solo facilitaría una mejor utilización de los recursos públicos, sino que también permitiría la reasignación de fondos hacia áreas esenciales de gestión, pudiendo contribuir al ordenamiento de las cuentas provinciales.
En Entre Ríos, la discusión sobre la suspensión de las primarias se acompaña de la posibilidad de adelantar las elecciones, aunque esto implicaría un desdoblamiento de las mismas respecto a las elecciones nacionales. Esta situación podría no ser del agrado del gobierno central, que preferiría que ambas elecciones se realicen de manera simultánea, aunque se votara en urnas y cubículos separados. Esto se debe a que Entre Ríos cuenta con su propio sistema de boleta única, lo que complica aún más el panorama electoral.
El oficialismo chaqueño también ha llamado la atención sobre la cuestión del ausentismo electoral, argumentando que la participación ciudadana ha disminuido con el tiempo. En este sentido, la propuesta legislativa sugiere que la simplificación del calendario electoral podría facilitar la participación de los ciudadanos, evitando la repetición de convocatorias a las urnas. Este argumento, que busca hacer eco en la opinión pública, pone de relieve la necesidad de repensar la estructura electoral en un contexto de desafección política.
Sin embargo, la tarea de Frigerio no será sencilla. Para poder llevar adelante la suspensión de las primarias, deberá convencer a los miembros de su propio partido sobre la conveniencia de esta medida. La Unión Cívica Radical (UCR), que forma parte del frente provincial, tiene una tradición de internas intensas, lo que podría dificultar la implementación de una decisión que afectaría directamente su funcionamiento interno. Asimismo, figuras históricas como Juan Carlos Pugliese han dejado claro que para los radicales, el ejercicio del gobierno es un tema profundamente arraigado en su cultura política, lo que podría generar resistencia a cualquier intento de modificar el esquema actual.



