Ceuta atraviesa una crisis migratoria que las autoridades locales consideran fuera de control tras la llegada de más de 49.000 personas en menos de 48 horas. La ciudad, que cuenta con 83.000 habitantes, enfrenta este viernes 31 de julio una jornada marcada por el arribo constante registrado durante la noche y la mañana.
Al mediodía, el Gobierno ceutí sostenía que la cifra de llegadas había superado ampliamente cualquier registro anterior. La administración local, encabezada por Juan Jesús Vivas, volvió a reclamar al Ejecutivo central la declaración de emergencia nacional, la coordinación de la respuesta bajo un mando único y el cierre temporal de las fronteras. Hasta el momento, esas solicitudes fueron rechazadas.
Desde el entorno de Vivas cuestionaron la respuesta del Estado y advirtieron sobre la gravedad de la situación. “Vemos una inacción tremenda por parte del Estado. La sensación es que no son conscientes de la dimensión que esto está teniendo”, señalaron. Según fuentes de la Presidencia ceutí, el dirigente conversó por teléfono con Pedro Sánchez y le transmitió “con toda la crudeza” la situación que atraviesa la ciudad.
El Ministerio del Interior sostiene que la normativa vigente no contempla los flujos migratorios como un riesgo que permita activar el Sistema Nacional de Protección Civil. Ante ese argumento, el Gobierno de Ceuta solicitó que la emergencia sea declarada bajo el marco de la seguridad nacional, en virtud del artículo 23 de la Ley 36/2015. “Si esto no es una emergencia, no entendemos qué lo es”, insistieron desde el equipo de Vivas.



