Cerca de 700 objetos retirados por la familia Franco del Pazo de Meirás en julio serán puestos a subasta el martes 27 de octubre. Los bienes permanecen expuestos desde este miércoles en la sala Magna Art Auctiones, el mismo espacio en el que se desarrollará la puja.

José Miguel Carrilllo de Albornoz, director de la sala, explicó que la subasta responde a un “deseo” de la familia Martínez-Bordiú y afirmó que el procedimiento se llevó adelante con “garantías absolutas”. También sostuvo que la operación contó con el respaldo de la Abogacía del Estado y de la Xunta de Galicia.

La Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica (CRMH) de A Coruña reclamó, tras conocerse la convocatoria, que la Delegación del Gobierno y la Consellería de Cultura intervengan ante la puja. La entidad solicitó que se realicen las inspecciones necesarias para determinar si los objetos son bienes de dominio público o están sujetos a algún régimen legal de tutela y protección. En caso de comprobarse esa condición, pidió que se adopten las medidas correspondientes para impedir su enajenación.

La CRMH, que había definido como “expolio” el retiro de los objetos, también cuestionó que el Estado, con la “colaboración pasiva” de la Xunta, continúe incumpliendo las disposiciones vinculadas con la visita pública del inmueble. Según la organización, el Pazo de Meirás es un bien público y permanece cerrado al uso de la ciudadanía.