Cada año, Estados Unidos celebra el Mes de la Herencia Hispana, un evento que destaca la riqueza y la diversidad de las culturas latina y española. Según datos de la Oficina del Censo, más de 62,6 millones de personas de origen hispano viven en el país, lo que representa aproximadamente el 18,9% de la población total. Esta conmemoración no solo honra el legado del pasado, sino que también impulsa a la comunidad hispana, ahora la mayor minoría étnica del país, hacia nuevas oportunidades y horizontes.
El Mes de la Herencia Hispana tiene un origen histórico que se remonta a 1968, cuando el congresista George E. Brown Jr. presentó una moción en la Cámara de Representantes para rendir homenaje a los aportes hispanos. Esta iniciativa, respaldada por otros legisladores, fue aprobada durante la presidencia de Lyndon B. Johnson, quien proclamó la Semana Nacional de la Herencia Hispana en un contexto marcado por el auge de los derechos civiles. A partir de 1988, la celebración se extendió para abarcar el periodo del 15 de septiembre al 15 de octubre, coincidiendo con importantes fechas de independencia en varios países latinoamericanos.
El impacto de la comunidad hispana en Estados Unidos se manifiesta en múltiples áreas, desde la vida cotidiana hasta la política y los medios de comunicación. El español se ha consolidado como la segunda lengua más hablada en el país, solo detrás de México, lo que resalta la creciente influencia cultural. Con una fuerte presencia en trece estados, esta comunidad sigue expandiéndose, dejando una huella significativa en el tejido social y económico del país.



