El presidente de la Real Federación Española de Cazadores (RFEC), Josep Escandell, ha manifestado su preocupación por la falta de una posición unificada en torno al estado de conservación del lobo, lo que, según él, perjudica la imagen de España ante la Unión Europea (UE). En declaraciones recientes, Escandell enfatizó que la diversidad de opiniones enviadas desde distintas autonomías puede dar lugar a confusiones y debilitar la presentación del país en el contexto europeo. "Es fundamental que se transmita un mensaje claro y coherente, especialmente cuando se trata de datos científicos que afectan a la gestión de especies", indicó.
La controversia ha cobrado fuerza después de que la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, anunciara que su ministerio enviaría a la UE toda la información pertinente sobre el lobo, tras la última Conferencia Sectorial de Medio Ambiente. Esta reunión abordó informes contradictorios sobre el estado de conservación del lobo, uno de los cuales sostiene que la especie no se encuentra en un estado favorable para la caza, mientras que otro opina lo contrario. Esta disparidad ha generado un clima de incertidumbre y ha conducido a la RFEC a solicitar una resolución basada en evidencias científicas.
Escandell ha señalado que la ideologización del tema no contribuye a una solución efectiva. "Es esencial que este asunto se aborde desde una perspectiva científica y no ideológica. La gestión adecuada de la especie debe incluir la caza como herramienta, siempre que se justifique desde el punto de vista ecológico", argumentó. Esta opinión refleja una creciente preocupación entre los cazadores sobre la necesidad de implementar medidas de gestión que sean sostenibles y efectivas para el bienestar de la fauna.
El censo publicado por el Ministerio de Transición Ecológica indica que hay aproximadamente 333 manadas de lobos en toda España, cifra que se encuentra por debajo del umbral de 500 manadas establecido por la Comisión Europea para considerar a la especie en un estado de conservación favorable. Esta situación se complica aún más por una reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que establece que si una especie se encuentra en estado desfavorable en una parte del territorio, se considera que está en tal estado en todo el país.
El presidente de la RFEC ha expresado su desacuerdo con este enfoque, argumentando que desvirtúa la comprensión ecológica y biológica de la especie. "Cada especie tiene un potencial de expansión que depende del ecosistema en el que se encuentra. Evaluar la situación del lobo a nivel nacional puede llevar a conclusiones erróneas y perjudiciales para su manejo", añadió Escandell. Esta postura resalta la necesidad de un análisis más detallado y específico que contemple las particularidades de cada región.
Por otro lado, Escandell también lamentó que la falta de respuesta a la solicitud de información sobre el lobo haya llevado a la apertura de un expediente de sanción por parte de la Comisión Europea. A finales de enero, se confirmó que España aún no había presentado el informe sexenal sobre la especie, lo que generó inquietudes sobre la capacidad del país para gestionar su fauna de manera adecuada y conforme a las normativas europeas. La situación actual plantea un desafío significativo para las autoridades españolas, que deben equilibrar el respeto por la biodiversidad con las demandas de los sectores involucrados en la caza y la conservación.
En conclusión, la falta de consenso en torno a la gestión del lobo en España pone de relieve la complejidad de abordar cuestiones medioambientales en un contexto de autonomías. Es imperativo que se avance hacia una postura unificada que permita la implementación de políticas efectivas y basadas en la ciencia, garantizando así una gestión sostenible de la fauna y una imagen más sólida del país en el ámbito europeo.



