En una carta de lectores sobre la cuestión Malvinas, se cuestiona el anuncio del presidente Javier Milei sobre la aplicación de sanciones más duras contra petroleras británicas e israelíes vinculadas, según el texto, con el yacimiento Sea Lion, ubicado en las islas y sin autorización argentina. El escrito sostiene que esas medidas deberían complementarse con controles sobre los puertos que facilitan la conexión marítima del archipiélago con el continente.
La carta afirma que Montevideo es actualmente la única conexión marítima de las islas con el continente y señala que Punta Arenas, con el aval de su alcalde, anunció para noviembre una ruta directa de abastecimiento hacia Puerto Argentino. Según el texto, la iniciativa fue presentada como “un acuerdo entre privados”. A partir de ese dato, el autor plantea si esos puertos también serán sancionados y cuestiona lo que define como un “doble estándar” en la política regional sobre la soberanía argentina.
El escrito también menciona un comunicado en el que el presidente de Chile habría ratificado “el apoyo a los legítimos derechos argentinos”, pero contrapone esa declaración con el papel atribuido a Punta Arenas en la logística de las islas. Además, recuerda que en 2011 los países del Mercosur se comprometieron a impedir el ingreso de barcos con bandera ilegal de Malvinas y pregunta por qué no se aplicaría el mismo criterio cuando las embarcaciones cambian de bandera. La carta concluye que la soberanía no se defiende solamente con decretos en Buenos Aires, sino también “cerrando la tranquera en el barrio”, asfixiándolos.



