En una carta de lectores, Hugo Modesto Izurdiaga cuestiona el tono del discurso del presidente Javier Milei y reclama que los debates políticos se desarrollen con respeto. Como punto de partida, cita la expresión “Lo cortés no quita lo valiente” y sostiene que la firmeza de un líder no debería estar reñida con la educación ni la cordialidad.
El autor recuerda que, durante una disertación en la Fundación Faro, en agosto de 2025, el Presidente manifestó que dejaría de insultar. Sin embargo, según plantea Izurdiaga, ese cambio discursivo duró poco y Milei volvió a descalificar a dirigentes y figuras que no comparten sus posiciones, entre ellos gobiernos extranjeros, artistas, gobernadores, científicos y periodistas.
La carta sostiene que quienes piensan distinto no deben ser considerados enemigos políticos y que un jefe de Estado debería utilizar un “vocabulario limpio”. En ese sentido, el lector advierte que la diplomacia parece ausente del discurso oficial y que la confrontación permanente dificulta el diálogo democrático.
Además, el texto menciona un informe que contabilizó 4149 insultos y descalificaciones del mandatario durante su primer año de gestión. Izurdiaga considera que la Argentina necesita recuperar una mayor armonía en el debate público y cierra con una pregunta dirigida al Presidente: “¿Podrá usted llegar a debatir sin ofender ni atacar a los demás?”



