En una carta de lectores, Roberto Arostegui analizó la relación de la Argentina con el mundo y vinculó la percepción de soberbia o superioridad atribuida a los argentinos con distintos procesos históricos y sociales.
El lector destacó un artículo del profesor Loris Zanatta, titulado “El mundo está contra la Argentina, o la Argentina tiene un problema con el mundo”, y sostuvo que parte de esa actitud podría rastrearse en el fracaso europeo de fines del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Según planteó, las guerras, las hambrunas y la crisis de distintos países impulsaron oleadas migratorias hacia Norteamérica y la Argentina. A su entender, muchos inmigrantes que lograron desarrollarse, comprar sus viviendas y educar a sus hijos en el país regresaban luego a sus lugares de origen para mostrar el progreso alcanzado.
Arostegui coincidió con Zanatta en ubicar el comienzo de la “debacle” argentina a partir de 1950 y consideró difícil revertir el sentimiento antiargentino con los presidentes actuales. También recordó que un periodista norteamericano definió a los argentinos como “los ingleses de Sudamérica”, aunque señaló que Inglaterra ya no es un imperio y que sus habitantes continúan siendo rechazados por numerosos sectores.
En la misma línea, cuestionó el uso despectivo del término “sudacas” en Europa y reivindicó el aporte de los inmigrantes italianos, españoles, turcos y rusos a la construcción del país. Por último, sostuvo que el fútbol debe ser estudiado como un fenómeno social y comparó la crisis social, económica y política que atraviesa el mundo con algunas imágenes de la película Rollerball, estrenada en 1975.
Roberto Arostegui
robertoarostegui48@gmail.com



