La consejera de Educación, María del Carmen Castillo, explicó este martes que su decisión de renunciar al acta de diputada autonómica del PP-A responde a un “ejercicio de responsabilidad”. Según sostuvo, la tarea parlamentaria es fundamental y requiere una dedicación “a tiempo completo”, algo que no podría garantizar mientras está al frente de la Consejería.
Castillo presentó a finales de agosto su renuncia al escaño que había obtenido en las elecciones del pasado 17 de mayo, cuando concurrió como número dos de la lista del PP-A por la provincia de Almería. La dirigente realizó estas declaraciones durante una entrevista con Canal Sur Radio.
La consejera señaló que el área de Educación es “lo suficientemente delicada, importante y te pilla tanto tiempo” como para impedirle concentrarse también en la labor parlamentaria. En ese sentido, explicó que un diputado debe trabajar por su provincia y trasladar a la Cámara los problemas de sus habitantes.
Castillo consideró que lo “justo” es que otro compañero de Almería pueda asumir esa tarea, ya que su responsabilidad como consejera le impide estar centrada en la provincia por la que fue elegida. “Me da pena, pero creo que es un ejercicio de responsabilidad”, afirmó.



