En el marco de las elecciones presidenciales que se llevarán a cabo este domingo en Perú, el reconocido humorista Carlos Álvarez ha manifestado su firme intención de implementar la pena de muerte en caso de ser elegido. Durante un evento de cierre de campaña en el distrito de Chosica, en los alrededores de Lima, Álvarez hizo un llamado a sus seguidores para que utilicen su voto como una herramienta de cambio en la política del país. El candidato, que se posiciona como una figura destacada en la carrera electoral, ha centrado su discurso en la lucha contra la criminalidad, una preocupación que ocupa el primer lugar en la agenda de los peruanos en estas elecciones.

El cómico, quien representa al partido político París Para Todos, ha enfatizado que, de recibir el apoyo popular, se comprometerá a respaldar a las fuerzas del orden en su labor. "Si me eligen presidente, todo policía que use su arma para proteger a un ciudadano de un delincuente no será juzgado, sino que será condecorado", expresó Álvarez. Esta declaración refleja su postura firme hacia la seguridad ciudadana y su intención de empoderar a las fuerzas policiales, a quienes también promete incentivos económicos por la captura de delincuentes.

En su propuesta, el candidato no solo se limita a hablar de la pena de muerte, sino que también plantea la reducción de beneficios para los reclusos en las cárceles, así como la necesidad de una reforma profunda en el sistema penal. Álvarez ha declarado que su objetivo es llevar al Congreso la discusión sobre la pena de muerte para casos de sicariato, feminicidios y corrupción política, lo que ha generado un intenso debate en la sociedad peruana, dado que Perú es parte del Pacto de San José, que prohíbe esta práctica. El humorista ha argumentado que el país debe desvincularse de este tratado para poder aplicar su política de mano dura contra el crimen.

La llegada de delincuentes extranjeros, según el candidato, ha agravado la situación de inseguridad en Perú. "No es justo que después de la migración venezolana, que fue provocada por la dictadura de Nicolás Maduro, tengamos que lidiar con los criminales que han llegado a nuestro país. Los extranjeros que respetan a los peruanos son bienvenidos, pero aquellos que no lo hagan deben abandonar el país", enfatizó Álvarez, quien también ha propuesto un plazo de 24 horas para que los delincuentes foráneos se retiren del territorio peruano.

A medida que se acerca el día de la votación, Álvarez ha declarado que no celebrará si avanza a la segunda vuelta o si gana las elecciones. Para él, la verdadera celebración llegará cuando logre erradicar el crimen organizado y la corrupción del país. Su enfoque en la seguridad y la lucha contra el crimen ha resonado en un electorado que busca respuestas contundentes a una problemática que ha afectado a las familias peruanas en los últimos años.

Además de su enfoque en la seguridad, el candidato también ha prometido impulsar reformas en el sector salud y educación. Álvarez ha declarado que su gobierno buscará fortalecer la atención primaria y la construcción de escuelas a través de un modelo de obras por impuestos. Esta propuesta refleja su intención de abordar no solo la seguridad, sino también las necesidades básicas de la población, en un intento por ofrecer un panorama más esperanzador para el futuro del país.

Por su parte, Cristina Chambizea, primera vicepresidenta de París Para Todos, ha puesto de relieve la necesidad de reformas en el ámbito rural, indicando que es crucial garantizar la seguridad hídrica para los agricultores y mejorar su acceso a mercados y créditos. La propuesta de Chambizea complementa la visión de Álvarez sobre un Perú renovado y con oportunidades para todos, un tema que podría resultar determinante en la decisión de los votantes este domingo. La expectativa está en el aire, y la figura de Carlos Álvarez se posiciona como un candidato que busca romper con el status quo y ofrecer un cambio radical en la política peruana.