En Brasil, cientos de camiones enfrentan largas demoras en la entrega de soja en la terminal portuaria de Miritituba, ubicada en la selva amazónica. Esta situación se debe a una cosecha histórica que alcanza aproximadamente 180 millones de toneladas métricas, lo que ha desbordado la capacidad logística en uno de los principales centros de exportación mundial de este cultivo.

El problema en la cadena de suministro agrícola brasileña se acentúa con el hecho de que gran parte de esta cosecha está destinada a China. Jeferson Borges da Silva, un camionero que ha recorrido 1.200 km desde Mato Grosso, expresó su frustración al estar atrapado en una fila de 30 km, señalando las penosas condiciones en las que se encuentran los transportistas. "Llevamos dos días en esta espera, y la situación es insostenible", comentó, haciendo hincapié en las dificultades que enfrentan aquellos que dependen de su trabajo para subsistir.

Miritituba maneja anualmente cerca de 12 millones de toneladas métricas de granos, incluyendo soja y maíz, operando como un punto crítico de transbordo. La llegada de activistas indígenas, que han protestado contra las políticas gubernamentales en la cuenca amazónica, ha exacerbado los problemas en la región. A esto se suma la falta de infraestructura adecuada en los puertos, lo que complica aún más la situación para los camioneros, quienes enfrentan largas colas y escasez de recursos básicos mientras esperan poder descargar su carga.