El Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), respaldado por el gobierno de Estados Unidos, es fundamental para ayudar a aquellos con recursos limitados a acceder a alimentos. A partir del 1 de marzo, los beneficiarios de Nueva York deberán cumplir con nuevos requisitos documentales para evitar la interrupción de sus pagos. Esta medida afecta principalmente a los individuos de entre 18 y 64 años, quienes recibirán notificaciones oficiales sobre esta actualización.
Los nuevos lineamientos se aplicarán específicamente a los residentes de Nueva York que se clasifican como Adultos Capaces de Trabajar Sin Dependientes (Abawd, por sus siglas en inglés). Este grupo incluye a personas que están en condiciones de empleo y no viven con menores de 14 años. Es importante destacar que existen excepciones para ciertos casos, aunque se espera que la mayoría de los afectados se adapten a estas nuevas normativas.
Los beneficios de SNAP se distribuyen mensualmente a través de una tarjeta conocida como EBT, similar a una tarjeta de débito, pero restringida exclusivamente para la compra de alimentos. Este programa es crucial para muchas familias latinas, que dependen de esta ayuda para hacer frente al aumento de precios en el mercado alimentario. Por ejemplo, un hogar unipersonal puede recibir hasta $234 USD al mes, mientras que una familia de cuatro puede acceder a $782 USD mensuales. Los fondos no utilizados pueden acumularse durante un año, ofreciendo un margen de seguridad para los beneficiarios. Para solicitar estos cupones, es necesario dirigirse a la oficina estatal de SNAP, donde se pueden realizar trámites de diversas maneras, incluyendo en línea y de forma presencial.



