El Gobierno de Brasil llamó a consultas a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, luego de las declaraciones que el presidente Javier Milei realizó el sábado contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. La medida profundiza la tensión diplomática entre ambos países.

Milei pronunció sus críticas durante un discurso en São Paulo, en el marco de la ceremonia de nombramiento de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial. En ese acto, el mandatario argentino calificó a Lula de “presidiario” y se refirió a De Moraes como “basura calva”.

La alusión a Lula estuvo vinculada con la condena que el presidente brasileño recibió en el marco de la operación Lava Jato, aunque esas sentencias fueron anuladas posteriormente por el Supremo Tribunal Federal debido a defectos procesales. En el caso de De Moraes, las declaraciones de Milei se produjeron luego de que el magistrado integrara el proceso que derivó en la condena a 27 años de prisión contra el expresidente Jair Bolsonaro, padre de Flávio Bolsonaro, por un intento de golpe de Estado.

El llamado a consultas implica el traslado temporal del representante diplomático brasileño a su país para recibir instrucciones y evaluar la situación bilateral. La decisión fue adoptada por el Gobierno de Lula tras los dichos del mandatario argentino en territorio brasileño.