En un paso significativo hacia el fortalecimiento de su posición en el sector minero, el Gobierno de Brasil ha aprobado recientemente el Plan Nacional de Minería (PNM) 2050. Esta iniciativa, ratificada por el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE), tiene como objetivo primordial elevar la participación del país en la producción de minerales críticos, pasando del actual 8,3 % hasta un ambicioso 12,2 % para el año 2050. Este plan no solo busca incrementar la producción, sino también consolidar a Brasil como un actor clave en la transición energética global.
El PNM 2050 establece directrices claras que guiarán las inversiones, la regulación y la investigación en el ámbito geológico, así como las políticas de sostenibilidad del sector minero a lo largo de los próximos 25 años. De acuerdo con las proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la demanda de minerales críticos está destinada a crecer significativamente debido a su importancia en tecnologías que promueven bajas emisiones de carbono. Brasil, con sus vastas reservas de minerales como el litio, el niobio, el cobalto, el grafito y las tierras raras, está bien posicionado para satisfacer esta creciente demanda.
Uno de los puntos destacados del plan es la necesidad de conocer con mayor precisión las reservas de minerales críticos del país. Actualmente, solo se han realizado estudios sobre el 30 % de estas reservas, lo que limita la capacidad de producción efectiva en relación con el potencial que tiene Brasil. Por ejemplo, aunque el país posee el 25 % de las reservas globales de tierras raras, su producción actual representa solo el 1 % del total nacional. Esto indica una oportunidad significativa para aumentar la extracción y aprovechar de manera más eficiente estos recursos.
Adicionalmente, Brasil alberga el 8 % de las reservas mundiales de litio y concentra el 93,1 % de las reservas de niobio, minerales que son fundamentales en la fabricación de baterías y en la industria electrónica. Con el PNM 2050, el Gobierno brasileño no solo pretende incrementar la producción de estos minerales, sino también aumentar el peso de la minería en el Producto Interno Bruto (PIB) del país, proyectando un crecimiento del 3,3 % actual a un 4,8 % en 2050.
El plan también contempla la creación de nuevos empleos en el sector minero, con la meta de aumentar de 2 millones a 2,8 millones de puestos de trabajo para el año 2050. Asimismo, se prevé reducir la dependencia externa de fertilizantes, que actualmente se sitúa en un 87,3 %, a un 34,9 % en el mismo período. Estas medidas son parte de un enfoque integral para asegurar la autosuficiencia en recursos críticos y fortalecer la economía nacional.
Para facilitar la implementación del PNM 2050, el Gobierno brasileño planea reducir el tiempo necesario para la aprobación de proyectos mineros de 1.563 días a 780 días. Además, se proyecta que las inversiones anuales en prospección mineral aumenten de 1.500 millones de reales (aproximadamente 286,5 millones de dólares) a 2.700 millones de reales (cerca de 515,6 millones de dólares). Esta estrategia se ve complementada por un proyecto de ley en tramitación en el Senado que busca incentivar la explotación y el procesamiento de minerales críticos en el país, proporcionando beneficios fiscales y regulando la exportación de minerales sin procesar.


