La expresidenta del Parlament de Catalunya y de Junts, Laura Borràs, sostuvo este jueves que el indulto parcial concedido por el Gobierno a raíz de su condena por prevaricación y falsedad documental no fue una decisión sencilla para el presidente Pedro Sánchez. Según explicó, durante su etapa como diputada en el Congreso nunca lo invistió, un hecho que, a su entender, demuestra que la medida no respondió a una relación política favorable entre ambos.

Borràs negó que el indulto esté vinculado con una negociación entre el PSOE y Junts y afirmó que jamás pidió esa medida. La decisión conmuta la pena de prisión de cuatro años, seis meses y un día por otra de dos años, aunque mantiene tanto la multa como la inhabilitación de 13 años para ejercer empleos o cargos públicos electivos.

La dirigente catalana atribuyó la concesión a que el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya consideró “desproporcionada” la condena y calificó de insólito que un tribunal solicite un indulto. Aclaró, de todos modos, que no confunde la medida con una reparación y que no puede considerar “una victoria política un alivio personal”.

Consultada sobre la posibilidad de cumplir una pena de prisión, Borràs respondió que fue una opción “muy real” y aseguró que, antes del juicio, ya sabía que sería condenada. También señaló que su proceso judicial en los tribunales españoles terminó después de que el Tribunal Constitucional rechazara su último recurso.