El Viceministerio de Defensa Social y Sustancias Controladas de Bolivia, liderado por Ernesto Justiniano, anunció el exitoso desarrollo de operativos antidrogas en diversas regiones del país, donde se logró la confiscación de 300 kilos de sustancias ilegales. Las acciones, llevadas a cabo entre el 1 y el 3 de abril, se enmarcan dentro del plan denominado "Operación 200: por nuestras familias, Bolivia y nuestro futuro" y se extendieron a los departamentos de Santa Cruz, Cochabamba, La Paz, Tarija y Beni. Además de las incautaciones, se destruyeron varias fábricas de cocaína, lo que representa un golpe significativo a la producción local de drogas.
Los resultados de estos operativos fueron revelados en un comunicado oficial, donde se destacaron los hallazgos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), que incluyeron más de 176 kilos de marihuana y alrededor de 100 kilos de cocaína base. Asimismo, se decomisaron más de 21 kilos de clorhidrato de cocaína y 980 litros de droga líquida. Es importante señalar que, en la región del Trópico de Cochabamba, se localizaron cuatro fábricas de cocaína, junto a grandes volúmenes de insumos químicos, como 2.000 litros de gasolina y ácido sulfúrico, utilizados en la producción de estas sustancias.
Durante estos operativos, las autoridades también detectaron irregularidades en el proceso de pesaje y posterior incineración de las drogas, en el que se vieron implicados dos funcionarios de la Felcn. Estos oficiales, que ostentan el rango de sargento, fueron arrestados tras ser sorprendidos alterando sustancias que debían ser destruidas en la localidad de Cotoca, en el departamento de Santa Cruz. Como resultado, enfrentarán 180 días de detención preventiva mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes.
La situación del cultivo de coca en Bolivia es compleja, ya que actualmente se estima que existen unas 40.000 hectáreas de plantaciones, de las cuales 22.000 están legalizadas bajo una ley de 2017. En este contexto, el viceministro Justiniano declaró que el país tiene un potencial de producción de cocaína que podría alcanzar las 300 toneladas métricas anuales, cifra que supera en 100 toneladas el estimado por organismos internacionales para el año 2024. Esto pone de manifiesto la creciente preocupación sobre el aumento en la producción de cocaína, lo que podría tener un impacto negativo en la seguridad y el bienestar de la población.
El funcionario también mencionó que el año pasado solo se destruyeron 2.700 hectáreas de cultivos de coca, lo que indica una preocupante baja en la erradicación de estas plantaciones. Esta situación se atribuye a la gestión del expresidente Luis Arce, quien estuvo en el poder desde 2020 hasta su salida el 8 de noviembre del año pasado. En este nuevo contexto político, se espera que el actual presidente, Rodrigo Paz, implemente políticas más agresivas para erradicar el cultivo de coca a fin de equilibrar la producción y combatir el narcotráfico.
Justiniano resaltó que cada año se cultivan cerca de 10.000 hectáreas de hoja de coca, y el nuevo gobierno tiene como meta erradicar una cantidad equivalente anualmente para combatir de manera efectiva el narcotráfico en el país. "De lo contrario, no tendrá sentido desmantelar uno o varios centros de producción si seguimos alimentando un caldo de cultivo de coca ilegal que termina en cocaína", advirtió el viceministro, enfatizando la necesidad de un enfoque integral en la lucha contra las drogas y sus consecuencias en la sociedad boliviana.



