Un nuevo año se cumple desde la trágica inundación que afectó a Bahía Blanca y sus alrededores el 7 de marzo de 2025. La ciudad, conocida por su clima seco y polvoriento en verano, se vio sumergida en un mar de agua, con intensas lluvias que desbordaron ríos y canales, dejando a su paso barrios anegados y un número lamentable de víctimas.

Dieciocho personas perdieron la vida en esa jornada fatídica, entre ellas dos niñas, Pilar y Delfina, que siempre permanecerán en la memoria colectiva de los bahienses. En medio del caos, emergieron actos de heroísmo y solidaridad, como los de Rubén y las valientes enfermeras del Hospital Penna, quienes se convirtieron en verdaderos salvadores en medio de la adversidad.

A un año de esa tragedia, los habitantes de Bahía Blanca continúan recordando los momentos de angustia y desesperación. Sin embargo, también han encontrado la fuerza para levantarse. La comunidad se unió en un acto de solidaridad sin precedentes, demostrando que, a pesar de los desafíos, pueden sobreponerse a las dificultades. Aunque se aprobaron fondos para la reconstrucción, el camino hacia la recuperación ha estado plagado de obstáculos y quejas por la falta de transparencia en la distribución de los mismos, dejando a muchos aún en la incertidumbre.