La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha expresado su respaldo al discurso del Papa León XIV en relación con la inmigración, señalando que sus palabras reflejan una coherencia con los principios que ella siempre ha defendido. Durante una conferencia de prensa, celebrada en la Real Casa de Correos tras la reciente visita del pontífice a Madrid, Ayuso destacó la importancia de la integración de los inmigrantes en la sociedad madrileña, en contraposición a lo que ella considera los "efectos llamada" promovidos por el Gobierno nacional.
Ayuso aclaró que no pretende instrumentalizar las palabras del Papa para fines políticos, ya sean a favor o en contra de su gestión, enfatizando que el mensaje del pontífice es universal y debe ser entendido en su totalidad. “El ser católico es universal y por lo tanto llama al equilibrio y a no dejar atrás a nadie”, afirmó, subrayando que el Papa ha mantenido este discurso en sus encuentros con diversas administraciones internacionales, lo que evidencia su compromiso con la problemática migratoria que afecta a tantas regiones vulnerables del mundo.
En el contexto de la Comunidad de Madrid, la presidenta insistió en que su administración no posee competencias sobre inmigración, extranjería ni fronteras, lo que limita su capacidad de acción en este ámbito. Sin embargo, enfatizó que su responsabilidad radica en garantizar que aquellos que se encuentran en Madrid puedan integrarse plenamente en la sociedad. Esto incluye el acceso a la educación y a servicios de salud, asegurando que todos los residentes sean tratados de manera equitativa y justa, lo que, según ella, ha contribuido a la creación de una clase media sólida y a la seguridad en la región.
La mandataria también se refirió a los desafíos globales que representan los movimientos migratorios, los cuales considera que se han convertido en un tema de gran relevancia no solo para España, sino para todo el planeta. “Los movimientos migratorios, por distintos motivos, van a ser el gran desafío junto con la inteligencia artificial”, advirtió, reflexionando sobre la necesidad de encontrar un equilibrio que permita a las diferentes regiones del mundo atender las crisis que enfrentan, como la sequía, el hambre y los conflictos bélicos.
Díaz Ayuso también compartió sus impresiones tras el encuentro con el Papa, describiéndolo como un líder emocionado y agradecido por la calidez de la ciudad de Madrid. Afirmó que el pontífice se mostró entusiasmado por la vivencia cotidiana de los madrileños, lo que refuerza la imagen de la capital como un lugar acogedor y lleno de oportunidades.
Finalmente, la presidenta se refirió a la continuación de la visita del Papa a Barcelona, expresando su preocupación por el impacto que el independentismo pueda tener en el evento. Consideró que este fenómeno representa un "negocio político identitario" que podría empañar los momentos significativos que la ciudad y el país están experimentando. Asimismo, destacó la Sagrada Familia como un símbolo de orgullo tanto para los españoles como para los catalanes, reafirmando su importancia en el contexto cultural y turístico de España.



