El primer ministro australiano, Anthony Albanese, ha afirmado que no se llevará a cabo un referéndum sobre la monarquía en el país, a raíz del revuelo generado por el arresto del expríncipe británico Andrés Mountbatten-Windsor. Este acontecimiento se enmarca en las investigaciones relacionadas con sus conexiones con el fallecido empresario Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales.
A pesar de que Albanese ha expresado su inclinación hacia la transformación de Australia en una república, considera que el reciente episodio de Andrés representa una "caída en desgracia" para la monarquía. Sin embargo, el primer ministro subrayó que no es el momento adecuado para convocar una consulta sobre la permanencia del rey Carlos III como jefe de Estado del país, recordando el reciente referéndum sobre los derechos de los pueblos indígenas, el cual no tuvo éxito y que él mismo apoyó.
En una entrevista con un medio británico, Albanese declaró: "Soy republicano, pero ya hemos tenido un referéndum en esta legislatura. Los referendos son complicados en Australia". A pesar de su postura, el primer ministro también destacó que mantiene una buena relación con el rey Carlos III, aunque reiteró su creencia de que Australia debería tener un jefe de Estado propio. Cabe recordar que Australia, tras más de un siglo como colonia británica, obtuvo su independencia de facto en 1901, y estuvo a un paso de retirar a Isabel II como jefa de Estado en un referéndum de 1999.



