Después de un inicio prometedor en enero, los analistas esperaban que el mercado laboral en Estados Unidos mostrara signos de mejora en febrero, pero los resultados fueron decepcionantes. La economía estadounidense registró la pérdida de 92.000 empleos el mes pasado, lo que provocó un nuevo aumento en la tasa de desempleo y afectó negativamente el clima en Wall Street, ya tensionado por el conflicto en Medio Oriente.

Los analistas se mostraron sorprendidos, ya que habían previsto la creación de entre 55.000 y 58.000 puestos de trabajo. Según un informe de Balanz Research, "los datos de febrero revelan una pérdida de empleo en todas las categorías, con el sector servicios representando la mayor parte de la caída, que alcanzó los 61.000 puestos, mientras que el sector de bienes perdió 25.000 empleos".

Por otro lado, desde Sailing Inversiones señalaron que la eliminación de 11.000 empleos en servicios de información se debió a "recortes impulsados por la inteligencia artificial", un hecho que está generando preocupación entre los inversores. Además, mencionaron que factores como el clima severo y la huelga de más de 30.000 trabajadores de salud en Kaiser Permanente, que coincidió con la semana de la encuesta del BLS, impactaron negativamente en los datos de empleo. En este contexto, la tasa de desempleo aumentó al 4,4%, mientras que la tasa de participación laboral retrocedió al 62%.