Se prevé que la inflación de marzo supere el 3% mensual, según diversas fuentes especializadas. Este incremento se debe a la estacionalidad habitual del mes, marcada por el inicio del ciclo escolar y el cambio de temporada en indumentaria, junto a factores tanto internos como externos que generan presiones adicionales. El precio del barril de petróleo ha superado los 100 dólares, impulsado por el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, lo que impacta en los costos de los combustibles y, en consecuencia, en el transporte urbano.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero fue del 2,9%, marcando el noveno mes consecutivo sin desaceleración. Consultoras indican que, de haberse utilizado una canasta actualizada con ponderadores de 2017-2018, el IPC habría estado entre 3% y 3,1%. Además, el IPC Núcleo, que mide la inflación subyacente sin contar factores estacionales, alcanzó un 3,1%, su mayor aumento desde abril de 2025, mientras que el promedio móvil de tres meses se sitúa en 2,9%.

Economistas como Florencia Fiorentin, de la consultora EPyCA, advierten que la subida del petróleo internacional impacta directamente en todos los sectores productivos, afectando costos y servicios públicos. Guido Zack, director de Economía de Fundar, añade que marzo es un mes históricamente propenso a la inflación elevada y que la actual situación no hace prever un cambio. Los especialistas sugieren que el plan antiinflacionario del Gobierno necesita ajustes significativos para revertir la tendencia al alza en los precios, ya que los esfuerzos previos han sido insuficientes para controlar la inflación en niveles sostenibles.