El Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau, una de las instituciones culturales más emblemáticas de La Plata, fue objeto de un ataque vandálico en la noche del jueves. Desconocidos lanzaron un artefacto incendiario, conocido como molotov, contra la fachada del edificio, ubicado en el corazón de la ciudad. Aunque el incidente no generó un incendio, sí provocó considerables daños materiales, incluyendo la rotura de vidrios, lo que ha encendido alarmas sobre la creciente violencia y el antisemitismo en el país.
El ataque se produjo en la calle 11, entre 58 y 59, y dejó su huella en el ingreso de la biblioteca, que ha sido un punto de referencia para la comunidad judía y un espacio de cultivo cultural en La Plata. La Comisión Directiva de la entidad emitió un comunicado donde relató los hechos y expresó su profunda preocupación por el contexto social en el que ocurrieron. "Nuestra institución sufrió un ataque a su integridad; alguien arrojó un objeto con combustible que dañó la fachada, generando una situación de alarma que no podemos pasar por alto", indicaron en el texto.
A pesar de que no se registraron heridos como resultado del ataque, la gravedad del hecho ha llevado a las autoridades de la biblioteca a realizar la denuncia correspondiente ante la Justicia, que ahora investiga el episodio. En su comunicado, la Comisión Directiva hizo hincapié en la necesidad de intensificar las medidas de seguridad y los protocolos de prevención, asegurando que se están coordinando esfuerzos con la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y el Departamento de Acción Comunitaria (DAC).
La comunidad judía ha visto un aumento en los ataques y actos de intolerancia en diversas partes del mundo, y La Plata no ha sido la excepción. La Comisión Directiva del Centro Max Nordau relacionó este ataque con el crecimiento del antisemitismo tanto a nivel internacional como nacional, señalando que estos episodios son un reflejo de climas de odio que están en aumento. En sus declaraciones, subrayaron que es imperativo fomentar una convivencia democrática que valore el respeto por la diversidad.
Además, la entidad reafirmó su compromiso con los principios de igualdad y derechos humanos, así como su identidad judía y humanista. En un contexto donde la violencia y la discriminación parecen estar en aumento, el ataque no ha hecho más que fortalecer su determinación de continuar promoviendo la cultura, el pensamiento crítico y el diálogo entre diferentes sectores de la sociedad. "Estos hechos no nos amedrentan; nos impulsan a seguir adelante", afirmaron.
Por último, el Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau hizo un llamado a la comunidad para que se una en la lucha contra la violencia y la discriminación, invitando a todos a solidarizarse y redoblar esfuerzos en la defensa de los valores democráticos y de respeto mutuo. La biblioteca, que ha sido un pilar de la cultura platense, seguirá trabajando para ser un espacio seguro y acogedor para todos sus miembros.
El Centro Max Nordau no solo es un lugar de encuentro, sino también un faro de difusión cultural y de actividades que enriquecen a la colectividad judía y a la sociedad en general. Este ataque no solo afecta a la institución, sino que también plantea serias preguntas sobre el estado de nuestra convivencia y el respeto hacia la diversidad en un momento histórico que exige reflexión y acción por parte de todos.



