El portavoz del Gobierno de Asturias, el socialista Guillermo Peláez, sostuvo este lunes en Gijón que la situación que atraviesa Ceuta constituye una “crisis humanitaria” y que la respuesta debe centrarse en la atención de los menores migrantes que se encuentran “absolutamente desamparados” y en una situación de “extrema vulnerabilidad”. Según afirmó, esa actuación debe desarrollarse con un “escrupuloso cumplimiento de la legalidad”.

Peláez recordó que existe una ley que establece el reparto de estos menores entre las comunidades autónomas y remarcó que el Ejecutivo asturiano mantiene desde el inicio su compromiso de respetar la normativa. En ese sentido, cuestionó la postura de otras autonomías que, según señaló, comenzaron planteando que no recibirían a ningún menor, una posición que definió como un incumplimiento de la ley.

El portavoz también sostuvo que, además de la obligación legal, existe un “imperativo ético y moral” de asistir a los menores que están desamparados y atraviesan una situación de vulnerabilidad. Por ese motivo, Asturias aceptará el número de menores que le corresponda de acuerdo con los criterios establecidos por la normativa y el reparto que se determine.

Por último, Peláez cuestionó a las comunidades autónomas y a los partidos políticos que utilizan el lema “Todos Somos Ceuta” sin, a su juicio, actuar en consecuencia. Para el funcionario, esa expresión implica precisamente acoger a los menores y promover la solidaridad del conjunto de las autonomías con la situación que atraviesa la ciudad autónoma.