La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) elevó a 331 la cantidad de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el centro y el oeste de Colombia el pasado 10 de agosto. El nuevo balance fue difundido este lunes, cuando se cumplen dos semanas del sismo y continúan las tareas de atención y relevamiento de daños.
Según el organismo, la cifra de heridos descendió de 4.592 a 4.439, mientras que el número de personas desaparecidas aumentó de 234 a 240. El terremoto afectó a 494 municipios distribuidos en 16 departamentos y dejó un saldo estimado de 361.353 personas afectadas y 185.226 familias damnificadas.
En cuanto a la infraestructura, 31.540 viviendas fueron destruidas y otras 178.555 resultaron dañadas. Además, 603 edificios colapsaron y 5.884 sufrieron averías. La UNGRD mantuvo en 378 la cantidad de centros de salud afectados y actualizó de 3.726 a 3.731 el número de colegios dañados.
Las autoridades indicaron que se trata de cifras preliminares y que el balance continúa “en consolidación”. En paralelo, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este lunes, durante una rueda de prensa en el departamento del Chocó —donde se encuentra el epicentro del sismo—, el comienzo formal de la etapa de reconstrucción del país, después de dos semanas destinadas a la atención humanitaria y al trabajo de emergencia.



