Este miércoles, el ministro de Defensa argentino, Teniente General Carlos Presti, y el embajador de Estados Unidos en el país, Peter Lamelas, presenciaron la clausura del ejercicio militar conjunto denominado "Daga Atlántica". Este evento marcó un hito significativo, siendo el primer ejercicio de gran envergadura que han realizado en conjunto las Fuerzas Armadas de Argentina y Estados Unidos. La actividad tuvo lugar en la IV Brigada Aerotransportada, ubicada a las afueras de la ciudad de Córdoba, donde se congregaron diversas autoridades nacionales e internacionales para observar los resultados de este ambicioso entrenamiento.

El ejercicio incluyó una simulación de rescate en un escenario ficticio que desafiaba a los participantes a recuperar el control de una situación crítica. En un tiempo récord de menos de cinco minutos, un contingente compuesto por miembros del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea logró ejecutar un operativo que implicó la llegada rápida al campo de batalla, la neutralización de amenazas y el rescate exitoso de un rehén. Este despliegue fue caracterizado por su precisión y eficacia, lo que refleja el alto nivel de preparación de las fuerzas involucradas.

Durante la simulación, se realizaron aproximadamente 25,000 disparos, tanto desde vehículos de combate como de fusiles, todos manejados por un contingente argentino compuesto por más de 50 uniformados. Esta cifra ilustra no solo la intensidad del ejercicio, sino también el compromiso y la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas locales en un contexto de colaboración internacional.

A medida que se desarrollaba el ejercicio, altos mandos de las Fuerzas Armadas de ambos países se reunieron en carpas especialmente montadas para la ocasión. Entre ellos se encontraban representantes del Comando de Operaciones Especiales del Comando Sur de EE. UU. y miembros de la Universidad Conjunta de Operaciones Especiales. Esta interacción entre los altos mandos es crucial para el intercambio de conocimientos y el fortalecimiento de la cooperación militar entre las dos naciones.

El escenario planteado para el ejercicio, que giró en torno a la recuperación del control del canal de Panamá, fue una premisa que se mantuvo a lo largo de todas las actividades. Esta temática no solo sirve como un ejercicio práctico, sino que también se prepara a las fuerzas para el ejercicio PANAMAX 2026, que se llevará a cabo a finales de este año en Panamá, donde Argentina liderará nuevamente el comando operacional de las fuerzas especiales participantes.

Una de las particularidades de "Daga Atlántica" fue que, a diferencia de ejercicios similares en otros países de la región, como Chile o Brasil, en esta ocasión, las fuerzas estadounidenses otorgaron el control total a los militares argentinos. Este gesto simboliza una creciente confianza y respeto hacia las capacidades de las Fuerzas Armadas argentinas, lo cual es un paso positivo en la consolidación de la autonomía operativa del país en el contexto de ejercicios internacionales.

Al finalizar el ejercicio, los soldados que participaron recibieron un diploma con certificación internacional otorgado por la OTAN y la ONU, un reconocimiento sin precedentes en la historia de las Fuerzas Armadas argentinas. Este hecho marca un avance significativo en la formación y la proyección internacional de las fuerzas locales, que buscan posicionarse cada vez más en el ámbito militar global. Además, el evento contó con la presencia de otros funcionarios, incluyendo a los ministros de Desregulación y Transformación del Estado, Relaciones Exteriores y Salud, así como a diputados de diferentes bloques políticos, lo que demuestra el interés y apoyo institucional hacia la cooperación internacional en materia de defensa.