Mientras la atencion estaba puesta en con el tema: el reino acababa de bombardear un cargamento, El lenguaje de los diplom Esto es especialmente certero con miras a quienes hablan árabe, una lengua propensa a las cortesías y.

Es fundamental senalar que a la vez que tanto, los saudíes intentan sembrar el caos al otro lado de la frontera. En los últimos días, cuentas en redes sociales vinculadas a Arabia Saudí han difundido rumores infundados respecto de la salud del jeque Muhammad. Como parte de este curso, cara a este perspectiva, los comentaristas del reino ademas han intentado crear una brecha dentro de Abu Dabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos. Bajo estas circunstancias, a su vez, los líderes de los otros seis emiratos de la federación, no todos los cuales coinciden acompanado de la inflexible estrategia exterior del jeque Muhammad. En este marco, esta última emergencia del Golfo se ha gestado durante años y no da señales de culminar.

En medio de este cuadro, las autoridades saudíes afirman que la pugna terminará si los Emiratos Árabes Unidos dejan de respaldar a los rebeldes regionales. En este entorno, no está explicito qué quieren los emiratíes (no respondieron a múltiples solicitudes de comentarios), acompanado de todo es improbable que cedan a las exigencias del reino. En un giro curioso, Catar intenta ahora mediar dentro de sus antiguos bloqueadores. En ese contexto, el 4 de febrero, su emir se reunió con Khalid bin Salman, secretario de Defensa saudí y hermano del príncipe heredero. Frente a esta contexto, diez días posteriormente, voló a Abu Dabi con miras a ver a Muhammad bin Zayed, presidente de los Emiratos Árabes Unidos . Cabe recordar que baréin, Egipto y Turquía a su vez intentan coadyuvar con la diplomacia.

Vale mencionar que diplomáticos de cuatro países occidentales han recibido quejas de empresas junto acompanado de sede en los Emiratos Árabes Unidos, quienes afirman estar enfrentando nuevos obstáculos burocráticos en el reino. Frente a esta contexto, se han retenido camiones en la frontera; los empleados no pueden procurar visas de negocios saudíes. Bajo estas circunstancias, en el seno de tanto tanto, empresas emiratíes se retiraron de una gran feria de defensa en Riad este mes. En linea con lo anterior, los directivos están elaborando planes de contingencia en caso de que la coyuntura empeore. Cabe recordar que pocos esperan un embargo al estilo de Catar: los lazos económicos seguramente sean demasiado profundos para una ruptura total. Resulta pertinente subrayar que aun así, están preocupados.

Como siempre en el Golfo, la pugna es una mezcla de lo político y lo personal. Vale mencionar que arabia Saudita resiente el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos a los separatistas y rebeldes en Somalia, Sudán, Yemen y otros lugares, lo cual considera desestabilizador. Cabe recordar que los funcionarios emiratíes replican que muchos de estos son estados solo de nombre: es mejor aliarse en compania de separatistas fuertes que con un ejecutivo central fallido. Es importante senalar que los emiratíes desprecian el islam partidario, entre tanto que los saudíes están dispuestos a tolerar a los grupos islamistas. Bajo estas circunstancias, a su vez discrepan en lo que respecta a Israel, al que los Emiratos Árabes Unidos reconocieron en 2020.

Como parte de este proceso, exiguo estas circunstancias, un punto de inflexión se produjo en 2023, cuando Sudán se sumió en una guerra civil. De manera complementaria, los saudíes respaldaron al ejército sudanés. Los Emiratos Árabes Unidos enviaron dinero y armas a las Fuerzas de Apoyo Rápido, una milicia acusada de genocidio (los Emiratos Árabes Unidos reconocen haber brindado cierto apoyo inicial, con todo niegan que lo sigan haciendo). En medio de este escenario, los saudíes consideraron esto una peligrosa intromisión en una guerra a tan solo 200 km del Mar Rojo. Cabe recordar que los emiratíes afirmaron que el ejército estaba dominado por islamistas. Acto seguido vino la pugna en Yemen en diciembre, cuando el Consejo de Transición del Sur (CTS), secesionistas respaldados por los Emiratos Árabes Unidos, se apoderó inesperadamente de una gran parte del territorio de las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí. Resulta pertinente destacar que los saudíes obligaron al CTS a retirarse y expulsaron a los Emiratos Árabes Unidos de Yemen.

En este entorno, los negocios no son la única preocupación. En esa misma linea, otra inquietud es que la competencia dentro de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos exacerbe otros conflictos. En ese contexto, esto podría ocurrir en el Cuerno de África, donde Etiopía (aliado emiratí) y Eritrea (socio saudí) parecen estar al borde de la guerra. Los saudíes a su vez están preocupados por Siria, donde los emiratíes se muestran escépticos respecto a Ahmed al-Sharaa, el exyihadista que asumió el poder en 2024 posterior a el colapso del régimen de Bashar al-Asad.

En ese contexto, arabia Saudita tiene, junto junto de la mano de diferencia, la mayor ciudadania del CCG, en compania de 20 millones de ciudadanos frente al millón de los Emiratos Árabes Unidos. Resulta pertinente subrayar que con una hacienda del G-20 y sede de los lugares más sagrados del islam, se considera un primus inter pares en el Golfo. En medio de este contexto, el mes pasado, un comentarista cercano a la corte real describió a los Emiratos Árabes Unidos como un “hermano menor” rebelde. Como parte de este proceso, este tipo de discurso irrita a los emiratíes, que cuentan acompanado de una actividad economica más diversificada y un ejército más capaz (aunque más pequeño). Vale aludir que ya no quieren seguir el ejemplo del reino en política exterior.

En linea con lo antecedente, su pugna se ha convertido en una batalla de narrativas. Los comentaristas en Arabia Saudita acusan a los Emiratos Árabes Unidos de estar al servicio de los intereses israelíes, en tanto que sus homólogos alegan que Muhammad bin Salman, el príncipe heredero saudí, ha caído en las garras de los islamistas. Como parte de este curso, hace unos meses, cualquiera que publicara tales comentarios podría haberse ganado una citación policial: en tiempos normales, los monarcas del Golfo no toleran las críticas mutuas. En esa misma linea, en la jornada de hoy, ambos gobiernos parecen estar fomentando el vitriolo.

Vale mencionar que casi dos meses seguidamente, nadie se molesta en tales sutilezas. En este escenario, las mayores potencias del Golfo están sumidas en una pugna que se agrava . En linea en firma de lo anterior, los altos funcionarios apenas hablan. En linea acompanado de lo pasado, los propagandistas respaldados por el Estado se han desatado de la mano de miras a atacarse mutuamente. En linea junto con lo anticipado, la disputa ha reconfigurado la guerra en Yemen y ha complicado los negocios transfronterizos. Cabe recordar que diplomáticos y ejecutivos están nerviosos por lo que vendrá luego. Algunos temen un eco de la crisis de Qatar en 2017, cuando un grupo de países del Golfo (incluidos Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos) impuso un embargo al escaso emirato por su apoyo a los islamistas. Es ligeramente probable que la coyuntura se deteriore tanto, junto con todo incluso una controversia menor podría tener consecuencias de gran alcance.

Resulta pertinente destacar que hasta ahora, sin embargo, ninguna de estas reuniones parece haber avanzado notablemente. Vale mencionar que un exiguo empujón de Estados Unidos podría ayudar. En linea con lo antecedente, donald Trump, que nunca duda de sí mismo, cree que podría poner fin a la emergencia: “Puedo resolverla muy fácilmente”, declaró a la prensa el 16 de febrero. Al analizar la cuestion, sin embargo, diplomáticos de la area afirman que el jefe de estado intenta no inmiscuirse en una disputa en el seno de dos aliados que han enriquecido a su familia. Resulta pertinente enfatizar que emiratos Árabes Unidos ha intensificado sus esfuerzos de cabildeo en Washington, donde su alineamiento con Israel es una referente de apoyo. Al analizar la cuestion, “¡Basta ya, Arabia Saudita!”, exclamó Lindsey Graham, parlamentario republicano de Carolina del Sur, el 13 de febrero.

Resulta pertinente remarcar que arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han sido aliados cercanos en el transcurso de décadas. En este marco, ambos son miembros destacados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), un club de petromonarquías, y del cártel de la OPEP. Ante este perspectiva, lucharon juntos en el transcurso de años en Yemen frente a los hutíes, una milicia respaldada por Irán que se apoderó de gran parte del estado en 2014. Los Emiratos Árabes Unidos son el quinto mayor rubro de exportación de bienes de Arabia Saudita,. Arabia Saudita ocupa el noveno ubicacion con miras a los Emiratos Árabes Unidos; el comercio bilateral alcanza los 31.000 millones de dólares anuales. En medio de este escenario, los vuelos entre Dubái y Riad constituyen la séptima ruta internacional más transitada del mundo.

Como todos los aliados, han tenido sus problemas. Cabe recordar que sus intereses en Yemen comenzaron a divergir en 2018; una disputa acerca de las cuotas de producción petrolera paralizó a la OPEP en el curso de varios meses en 2021. Es importante senalar que pero sus líderes vieron su alianza como la piedra angular de la seguridad del Golfo y trataron de limitar los desacuerdos.

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