El gobierno argentino, liderado por Javier Milei, había presentado el acuerdo comercial firmado con Estados Unidos en febrero de este año como un avance significativo en las relaciones bilaterales. Sin embargo, las expectativas se han visto frustradas debido a que las promesas de reducción de aranceles por parte de la administración de Donald Trump se han vuelto inviables. Esto se debe a un reciente fallo de la Corte Suprema de EE.UU. que anuló la autoridad ejecutiva para aplicar aumentos arancelarios sin la aprobación del Congreso. Esta situación ha puesto en jaque la viabilidad del acuerdo, dejando a Argentina en una posición delicada ante la inminente expiración de las sanciones arancelarias.
El 20 de febrero de 2023, la Corte Suprema estadounidense desmanteló los aumentos de aranceles que habían sido impuestos por el Poder Ejecutivo bajo una declaración de emergencia que no obtuvo la ratificación del Legislativo. Dicho fallo afecta directamente el acuerdo firmado con Argentina, ya que la base legal que sustentaba la reducción de aranceles, conocida como "Liberation Day", ha sido declarada nula. Esto significa que el acuerdo que se había presentado como un triunfo diplomático se encuentra ahora con una falta de fundamentos legales, lo que complica aún más la situación comercial entre ambos países.
Con la eliminación de las sanciones derivadas del Liberation Day, la administración estadounidense ha recurrido a otras normativas para mantener las penalidades comerciales. Entre ellas se destaca la "Sección 122", que permite al presidente de EE.UU. imponer aranceles de hasta un 15% por un plazo de 150 días. Esta medida se activó el 24 de febrero y se encuentra en curso, lo que plantea un nuevo desafío para el gobierno argentino, ya que las sanciones bajo esta sección vencen el 24 de julio. La posibilidad de una prórroga de estas sanciones dependerá en gran medida de la habilidad de la política exterior argentina y de la respuesta del Congreso estadounidense.
Un análisis de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) destaca que el reciente fallo de la Corte ha generado un clima de incertidumbre respecto a los beneficios arancelarios que EE.UU. había concedido a Argentina. Según Fernando Landa, presidente de CERA, la caída del acuerdo de reducción de aranceles se evidencia en la falta de compromisos recíprocos, ya que el texto del acuerdo menciona 113 ocasiones la obligación de Argentina frente a solo 10 menciones relativas a Estados Unidos. Esta asimetría refleja un panorama en el que Argentina asume compromisos significativos sin garantías de reciprocidad por parte de EE.UU.
Los exportadores argentinos se muestran preocupados por la falta de claridad y seguridad en la relación comercial con Estados Unidos. La percepción es que el acuerdo, que prometía ser un paso hacia la apertura del mercado estadounidense, se ha transformado en un documento lleno de promesas unilaterales que dependen de la voluntad política de la administración estadounidense. La situación actual plantea dudas sobre la efectividad de la estrategia comercial del gobierno de Milei y su capacidad para negociar en un entorno internacional cada vez más complejo.
A medida que se acerca la fecha de vencimiento de las sanciones, el gobierno argentino deberá evaluar cuidadosamente sus opciones y la forma en que puede influir en la política comercial de EE.UU. para evitar un impacto negativo en sus exportaciones. La gestión de esta situación será crucial para definir el futuro de las relaciones comerciales entre Argentina y Estados Unidos, y para garantizar que los intereses económicos del país estén protegidos en un contexto de creciente incertidumbre.



