Este jueves, la Cámara de Diputados de Argentina aprobó la reforma laboral promovida por el Gobierno del presidente Javier Milei, en un contexto marcado por una huelga general convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT). La votación se cerró con un resultado de 135 votos a favor y 115 en contra, respaldada principalmente por los bloques del oficialismo y sus aliados.
El apoyo provino de Propuesta Republicana (Pro), Unión Cívica Radical (UCR), Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), y diversos legisladores de Misiones y Salta que forman parte de Innovación Federal, así como de los bloques de Santa Cruz, San Juan, Elijo Catamarca e Independencia. Tras la votación, los aliados del Gobierno celebraron con aplausos en el hemiciclo, donde se encontraban presentes figuras clave del gabinete, como la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El proyecto, que consta de más de 200 artículos, introduce cambios significativos en la legislación laboral, como la reducción de indemnizaciones por despido, la posibilidad de fraccionar las vacaciones y la creación de un banco de horas para las horas extra. También se permite extender la jornada laboral de 8 a 12 horas, siempre que se mantenga un descanso de 12 horas entre días de trabajo. Sin embargo, uno de los artículos más polémicos que proponía disminuciones salariales durante las bajas médicas fue eliminado, lo que obligará al Senado a revisar el texto ya aprobado la semana pasada. La presidenta del Senado, Patricia Bullrich, ha convocado a las comisiones de Trabajo y Presupuesto para acelerar la ratificación de la reforma, que se espera sea confirmada el próximo viernes 27, permitiendo así que el presidente Milei inicie las sesiones ordinarias del Congreso con esta medida.



