El ministro de Turismo, Aviación Civil, Transporte e Inversiones de Antigua y Barbuda, Charles 'Max' Fernández, hizo un llamado a la acción este miércoles en la cuadragésimo cuarta edición de la feria de Turismo del Caribe, que se llevó a cabo en Saint John. Durante su intervención, expresó su profunda preocupación por la notable disminución en el número de turistas que visita la región, fenómeno que calificó como una "fuga" y que, según sus palabras, afecta de manera significativa la economía de los países caribeños.
Fernández subrayó que el turismo representa el pilar fundamental de la economía en Antigua y Barbuda, y por extensión, en el resto del Caribe. En un contexto donde el sector turístico enfrenta desafíos sin precedentes, el ministro destacó la necesidad de que los líderes de la región unan esfuerzos para abordar esta problemática. "Debemos encontrar soluciones conjuntas para detener esta fuga de turistas que estamos experimentando", afirmó, enfatizando la importancia de la colaboración entre los países caribeños.
El ministro también hizo hincapié en que los caribeños deben tomar un papel protagónico en la gestión y promoción del turismo en sus respectivos países. "Es crucial que todos nuestros socios del sector comprendan que nuestra gente es la mejor embajadora de nuestras culturas y destinos", explicó Fernández, quien abogó por mantener a los ciudadanos locales en posiciones clave dentro de la industria turística. Esta estrategia, según él, no solo beneficiaría a los trabajadores sino que también potenciaría la autenticidad de la experiencia turística en la región.
En el marco de la feria, los ejecutivos de la Asociación de Hoteles y Turismo del Caribe (CHTA, por sus siglas en inglés) llevaron a cabo una sesión privada centrada en el creciente fenómeno de los alquileres a corto plazo, que ha generado preocupaciones sobre su impacto en la oferta turística y el costo de la vida en la región. Durante este encuentro, se presentó un nuevo marco regulatorio que busca ayudar a los gobiernos a gestionar de manera más efectiva este sector, asegurando que se encuentren balanceados los intereses de los propietarios, turistas y comunidades locales.
Además, Fernández abordó otros factores que amenazan la estabilidad del sector turístico, como las tensiones geopolíticas y el aumento de los precios del petróleo, que han contribuido a un incremento generalizado en el costo de la vida. Esta situación, según el ministro, está afectando de manera directa a los empleados del sector, quienes enfrentan dificultades para subsistir en un entorno económico cada vez más incierto.
Por último, el ministro no dejó de lado la preocupación por la temporada de huracanes que se aproxima, así como el impacto del calentamiento global en los ecosistemas marinos. Fernández alertó sobre la pérdida de arrecifes de coral y el aumento de sargazo en las costas caribeñas, fenómenos que no solo afectan la belleza natural de la región, sino que también tienen implicancias directas en la industria turística. En este sentido, el llamado a la acción es claro: es imperativo que se implementen medidas sostenibles y efectivas para proteger tanto el entorno natural como la economía turística del Caribe.



