El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció la convocatoria de elecciones anticipadas para el próximo 29 de noviembre. La decisión, según explicó, busca que los ciudadanos definan el rumbo que quieren para España y opten entre la “ola revolucionaria” y la continuidad de un gobierno progresista. En el título de su anuncio, la disyuntiva fue planteada en términos de una “ola ultraderechista” o la opción de seguir avanzando.
Sánchez comunicó su determinación en una declaración institucional realizada en el Palacio de la Moncloa, después de informar al rey Felipe VI. Para formalizar el adelanto electoral, está prevista este mismo lunes una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros.
“Ha llegado el momento de que los españoles y las españolas decidáis qué futuro queréis para vosotros mismos y para vuestro país”, afirmó el jefe del Ejecutivo durante su intervención.
El presidente defendió los resultados alcanzados por el Gobierno de coalición durante los últimos tres años, aunque admitió que existe “insatisfacción” en una mayoría social. En ese sentido, sostuvo que a muchos ciudadanos “les indigna ver cómo sus intereses son pisoteados en el Parlamento en beneficio de unos pocos”.
Sánchez también reconoció errores de su gestión y señaló que el Gobierno no consiguió cumplir todos los objetivos que se había planteado. “Sé también que nosotros mismos hemos cometido errores y no hemos logrado hacer todo lo que nos habíamos propuesto”, expresó.
Además, afirmó que todavía quedan “muchas injusticias que corregir, muchas metas sociales que conquistar y muchos problemas que resolver”, especialmente en materia de desigualdad, servicios públicos y acceso a la vivienda. Para afrontar esos desafíos, argumentó, será necesario “renovar y ampliar el apoyo de la gente” y obtener



