El Ministerio de Defensa de Rusia informó que las Fuerzas Armadas ucranianas lanzaron 1.951 drones y ocho misiles contra territorios bajo control ruso durante la jornada del domingo. Según esa versión, se trató del mayor ataque registrado desde el inicio de la guerra y ocurrió en coincidencia con el tercer y último día de las elecciones legislativas rusas, en las que el partido oficialista Rusia Unida obtuvo más del 57% de los votos.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, calificó el episodio como el “mayor ataque con drones” contra la capital y sostuvo que tuvo como objetivo “perturbar” la jornada electoral, en la que los ciudadanos fueron convocados a renovar la Duma Estatal, la Cámara Baja del Parlamento. Durante la tarde, el funcionario afirmó que unos 450 vehículos aéreos no tripulados se dirigían hacia Moscú.

Sobianin señaló además que algunos drones alcanzaron una refinería de petróleo, aunque no se registraron víctimas, según explicó. El Ministerio de Defensa ruso aseguró posteriormente que el intento de ataque masivo contra Moscú había fracasado y que las fuerzas ucranianas no habían conseguido sus objetivos.

Dimitri Medvedev, presidente de Rusia Unida, afirmó que el país realizó “esfuerzos titánicos y colosales” para proteger las elecciones. A su juicio, esos ataques solo lograron “unir a los votantes, unir a nuestro pueblo”. “Este es probablemente el resultado más importante de estas elecciones”, sostuvo.