La organización no gubernamental Amnistía Internacional ha calificado de "sombrío y vergonzoso" el saldo de 150 víctimas fatales a causa de bombardeos realizados por Estados Unidos en el mar Caribe y el océano Pacífico oriental. Estas operaciones, que el gobierno estadounidense justifica al considerar que atacan embarcaciones vinculadas al narcotráfico, han sido descritas como "ejecuciones extrajudiciales". Amnistía pide el cese inmediato de estos ataques y exige responsabilidades a las autoridades estadounidenses.

Amanda Klasing, directora nacional de relaciones gubernamentales de Amnistía Internacional en EE. UU., expresó su preocupación a través de un comunicado, donde subrayó que las recientes muertes son un claro ejemplo de asesinatos llevados a cabo con total impunidad. Klasing enfatizó que, aunque el Departamento de Justicia pueda intentar justificar estas acciones, en realidad constituyen violaciones a los derechos humanos, ya que interceptar embarcaciones supuestamente cargadas de drogas debería ser una operación policial y no militar.

Además, la directora de la ONG hizo un llamado al Congreso para que tome medidas y ponga fin a estos bombardeos. A pesar de que algunos legisladores han intentado formular propuestas para detener esta serie de ataques aéreos iniciada en septiembre de 2025, Klasing lamentó que el Congreso no ha cumplido con su responsabilidad de exigir rendición de cuentas al gobierno. La organización insiste en que es fundamental que los senadores y representantes actúen en conjunto para frenar estos actos y garantizar justicia por las vidas perdidas.