La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) habría recibido la indicación de informar si detecta nuevos vínculos cercanos al presidente Javier Milei. La versión sostiene que la instrucción provino de Santiago Caputo, uno de los principales funcionarios con influencia sobre el organismo y sobre otras áreas de la administración nacional.

El seguimiento de las amistades del jefe de Estado habría cobrado especial relevancia tras la detención, a comienzos de mes, de Fernando Cerimedo en Bolivia. El exasesor y allegado de Milei fue arrestado en ese país bajo la acusación de haber intentado matar a su esposa. Además, es investigado por presunto enriquecimiento ilícito.

De acuerdo con el relato, la primera reacción de Milei ante los problemas judiciales de Cerimedo fue respaldarlo públicamente. El episodio volvió a poner bajo la lupa el círculo íntimo del Presidente y la incorporación de personas de confianza a su entorno. La hipótesis planteada es que, frente a los antecedentes recientes, el Gobierno busca anticiparse a la aparición de nuevos aliados que puedan generar conflictos políticos o judiciales.