Al menos 18 personas murieron en las últimas horas a causa de las intensas lluvias y las inundaciones registradas en distintas regiones de India, entre ellas la parte de Cachemira administrada por ese país y Nagaland. El temporal también provocó deslizamientos de tierra, desapariciones y graves daños materiales.
Diez de las víctimas se registraron en los distritos de Rajouri y Poonch, en Cachemira. Entre ellas se encuentra Nazia Kousar, de 28 años, quien murió cuando su vivienda se derrumbó en la localidad de Noonabandi, dentro del distrito de Surankote. Su esposo, Mohammad Hafiz, y sus tres hijos, de entre dos y seis años, fueron rescatados de entre los escombros y trasladados a un hospital.
Además, seis integrantes de una misma familia permanecen desaparecidos luego de que un deslizamiento de tierras afectara su casa. Equipos de rescate trabajan en el lugar para intentar encontrarlos. En Marhote también se informó la desaparición de una niña que fue arrastrada por la corriente, mientras que en Dhundak fue recuperado el cuerpo de una mujer cerca del puente de Dhundak Lathoong.
Las inundaciones causaron daños importantes en Rajouri y obligaron a cientos de familias de Bella a abandonar sus viviendas, construidas en el cauce de un río que quedó anegado. La emergencia se extendió además a otras zonas del país, como Nagaland, donde también se reportaron víctimas por las condiciones meteorológicas.
El ministro principal de Jammu y Cachemira, Omar Abdulá, se encontraba en Nueva Delhi para solicitar la restauración de la autonomía de la región, suspendida desde 2019. Sin embargo, anunció que regresará a la zona para atender la emergencia provocada por las lluvias y las inundaciones.



