El líder de Vox, Santiago Abascal, pidió este viernes cautela luego de que el Tribunal Supremo suspendiera de manera cautelar el derecho al voto de las personas inscritas en virtud de la denominada “ley de nietos”. El dirigente sostuvo que habrá que esperar a una sentencia definitiva antes de evaluar el alcance de la decisión.

El Supremo adoptó la medida al hacer lugar a las solicitudes presentadas por Vox y por la organización Iustitia Europa. Consultado sobre si estaba “satisfecho” con la resolución, Abascal respondió que lo estará “cuando haya una resolución definitiva y cuando se tengan garantías de que las elecciones no se pueden robar y de que el censo electoral no se altera de manera fraudulenta y al servicio del PSOE y la desesperación de un Gobierno corrupto y traidor”.

“No se pueden echar campanas al vuelo, no se puede dar a este Gobierno por derrotado, por muy corrupto y traidor que sea”, afirmó durante declaraciones a los medios en el Congreso. De ese modo, insistió en que la decisión cautelar no implica, a su criterio, el cierre definitivo de la controversia.

Además, el dirigente de Vox defendió que el Tribunal Supremo actúe con independencia de los partidos políticos. “Espero que el Tribunal Supremo no asuma ninguna tesis política de ningún partido nunca y se dedique únicamente a aplicar la legalidad”, señaló. Abascal consideró que el tribunal procedió así en este caso y expresó su expectativa de que continúe haciéndolo, siempre que Pedro Sánchez no se perpetúe en el poder y no siga, según sus palabras, el camino del Tribunal Constitucional, al que acusó de aplicar tesis políticas partidarias y de “secuestrar las instituciones”.