En la madrugada del domingo, un violento asalto tuvo lugar en una vivienda del Barrio Norte de La Plata, donde una jubilada y su nieto se convirtieron en víctimas de un ataque perpetrado por tres delincuentes armados y encapuchados. El episodio, que ocurrió alrededor de la 1:30 de la mañana, dejó a la familia en estado de shock y puso de manifiesto la creciente preocupación por la seguridad en la zona. Los asaltantes ingresaron a la propiedad por una ventana, redujeron a la pareja familiar a golpes y escaparon con una considerable cantidad de dinero, joyas y otros objetos de valor, dejando un rastro de miedo y angustia.

María, la hija de la víctima, narró con angustia los momentos de terror vividos por su madre y su sobrino durante el asalto. Los delincuentes irrumpieron en la casa de calle 3, entre 35 y 36, sorprendiendo a la jubilada y a su nieto, a quien tiraron al suelo mientras amenazaban a la mujer. "Le pedían la plata y las cosas de oro, revolvieron todo y se fueron en apenas diez minutos", relató María, quien aún no puede creer lo sucedido. La violencia del ataque fue tal que la mujer recibió varios golpes en la cara, mientras que su nieto fue golpeado con la culata de un arma, aunque afortunadamente ambos resultaron sin lesiones de gravedad.

El robo fue capturado por las cámaras de seguridad de la cuadra, las cuales muestran cómo un vehículo se detuvo en la puerta de la casa antes de que los tres asaltantes descendieran. Tras perpetrar el delito, el auto aguardó en la esquina para facilitar la huida. "Se llevaron la llave del auto, pero la dejaron tirada en la casa del vecino", agregó María, quien también hizo hincapié en la extrañeza de que, a pesar del despliegue violento, los ladrones no se llevaron tantos objetos como se podría haber esperado.

La denuncia fue formalizada en la Comisaría Segunda de La Plata, donde la familia recibió la visita rápida de los efectivos policiales, quienes se hicieron presentes junto con personal de Policía Científica para iniciar la investigación correspondiente. María señaló que incluso recibió un contacto desde el Ministerio de Seguridad de la provincia, lo que muestra la seriedad con la que se está tratando el caso. Sin embargo, la incertidumbre persiste entre los vecinos del barrio, quienes se sienten cada vez más inseguros ante la ocurrencia de estos hechos delictivos.

Un aspecto que ha generado inquietud es la sospecha de que los delincuentes utilizaron un inhibidor para desactivar el sistema de alarma de la vivienda. Tras el robo, la familia realizó una verificación del funcionamiento de la alarma, la cual resultó estar en condiciones operativas. "Entraron por la ventana y nunca sonó", detalló María, lo que refuerza la teoría de que los delincuentes contaban con herramientas para llevar a cabo su plan delictivo sin ser detectados.

A medida que avanza la investigación, la familia ha descubierto que los delincuentes habrían utilizado una tarjeta de crédito robada para cargar combustible en una estación de servicio de Villa Elvira, lo que podría resultar crucial para identificar a los asaltantes. Este dato añade un nuevo nivel de complejidad al caso y podría ayudar a la policía a dar con los responsables de este asalto que ha dejado una profunda huella de miedo y vulnerabilidad en la comunidad.

Finalmente, María no pudo evitar hacer un llamado a la atención sobre la creciente ola de delitos en el barrio. "La zona está muy mal. Recientemente, hubo otros incidentes similares, siempre ocurren de noche y generan un clima de temor constante entre los vecinos", concluyó, reflejando el sentir de una comunidad que clama por más seguridad y protección ante la creciente delincuencia en sus calles.