La Justicia en Mendoza se encuentra investigando un grave caso de intento de homicidio agravado ocurrido en Guaymallén, donde un hombre de 66 años ha sido imputado tras el hallazgo de su esposo, quien padece esquizofrenia, con heridas críticas en su hogar. Este suceso pone de manifiesto no solo las tensiones de una relación marcada por la violencia, sino también las complicaciones que surgen en el tratamiento de la salud mental en el contexto familiar. A medida que avanza la investigación, surgen versiones contradictorias que complican el panorama legal y personal de los involucrados.
El episodio tuvo lugar el sábado pasado alrededor del mediodía, cuando Armando Manuel P., de 66 años, realizó una llamada urgente al 911 solicitando asistencia médica para su pareja, D. A. S., de 44 años. Según el relato de Armando a los agentes policiales, una discusión acalorada había tenido lugar días antes, lo que lo llevó a encerrarse en una habitación de su vivienda situada en calle Mathus Hoyos al 1800. Armando afirmó que había estado aislado durante casi tres días y que al salir se encontró con su pareja gravemente herido, lo que generó sospechas desde el principio sobre la veracidad de su relato.
D. A. S., quien sufre de esquizofrenia, había interrumpido su tratamiento médico, lo que, según la defensa de Armando, podría haber desencadenado un brote psiquiátrico. Esta defensa propone que Armando se vio obligado a encerrarse por temor a la violencia de su pareja, sugiriendo que los ruidos que escuchó podrían haber sido autolesiones por parte de D. A. S. Sin embargo, esta explicación no convence a las autoridades, quienes han comenzado a indagar más a fondo las circunstancias que rodean el caso.
Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar de los hechos, se encontraron con un escenario alarmante: un hogar desordenado, objetos dañados y manchas de sangre que sugerían un violento altercado. D. A. S. fue hallado en un estado crítico, desnudo en un dormitorio del subsuelo, con múltiples heridas punzocortantes en distintas partes de su cuerpo, incluyendo el cráneo, los glúteos y las piernas. La gravedad de las lesiones llevó a su inmediato traslado al Hospital Del Carmen, donde su estado fue reportado como “estable”, aunque permanecía inconsciente y sin poder aportar su testimonio.
La fiscal Florencia Díaz Peralta ha tomado las riendas del caso, el cual ha avanzado rápidamente en el ámbito de Homicidios. Armando Manuel P. ha sido imputado por tentativa de homicidio agravado debido a su relación con la víctima, y se ha decidido mantenerlo en prisión preventiva mientras se recogen más pruebas para esclarecer los hechos. Este tipo de medidas es común en casos donde la violencia intrafamiliar se manifiesta de forma tan extrema, y señala la seriedad con la que el sistema judicial aborda estos delitos.
Además, se han llevado a cabo peritajes psicológicos al imputado, los cuales han sido cruciales para la Fiscalía. Los informes indican que Armando Manuel P. era consciente de la criminalidad de sus actos en el momento del hecho, lo que refuerza la hipótesis de que su versión sobre el aislamiento voluntario no es aceptable. Esto plantea interrogantes sobre el manejo de la salud mental dentro del ámbito doméstico y cómo las tensiones pueden desembocar en situaciones de violencia extrema, un fenómeno que requiere atención y análisis profundo por parte de la sociedad y las instituciones.
En este contexto, la preservación de las manos del imputado para realizar análisis forenses se convierte en una medida esencial para la investigación. La recolección de pruebas en la escena del crimen fue realizada por la Comisaría 57ª, la División de Homicidios y el equipo de Policía Científica, quienes se encargaron de documentar la evidencia y asegurar que se tomen los pasos necesarios para llegar a la verdad sobre lo sucedido. Este caso no solo es un reflejo de la violencia intrafamiliar, sino también un llamado a la reflexión sobre la importancia de abordar la salud mental en el entorno familiar y la necesidad de crear espacios más seguros para aquellos que sufren de trastornos psicológicos.



